SERGIO, un lector, me dejó un comentario en mi artículo ¿Conviene comprarla lavadora más barata? Basa su comentario en los elevados precios de los recambios, que considera abusivos, así como que los fabricantes no faciliten información técnica sobre las placas electrónicas de los aparatos para poder repararlas en lugar de cambiarlas. Voy a ir comentando los diferentes conceptos de SERGIO, que podéis leer completos aquí.

Dice SERGIO como primera observación:

“Es verdad que la electrónica tiene muchas ventajas más que los programadores tradicionales, pero por desgracia los fabricantes racanean en la placa electrónica a mas y no poder ya que usan componentes muy justos que al final se acaban quemando. Y además el fabricante no facilita los esquemas de la placa y esta viene cubierta de una especie de resina que hace casi imposible cambiar componentes para repararla.” 

Las placas electrónicas son conjuntos de elementos eléctricos y electrónicos muy precisos y sensibles. Yo me preguntaría ¿Cuántos técnicos de Servicios son capaces de reparar una placa electrónica de una lavadora? No conozco a nadie que pueda hacerlo. Y si hay algunos, yo no aconsejaría “meter la mano” en elemento tan delicado. Por consiguiente, pienso que cuando sufren una avería, lo mejor es cambiarla por una nueva.
Se queja SERGIO de no disponer de documentación técnica para poder repararla, y comenta, además, que los Servicios Técnicos, disponiendo de esquemas completos de las placas electrónicas, tampoco las reparan y las cambian. Lógico: ya he explicado por qué. Sigue SERGIO quejándose del abusivo precio de los recambios, diciendo:
“Y claro, este “rata-fabricante” vende la famosa placa a mas de 100€ que sumado a desplazamiento y mano de obra sale casi como una lavadora nueva.

Y ahora la cuestión ¿Si la lavadora vale 180€ y la placa 100€ ¿El resto no puede valer 80€, verdad? ¿Cuánto vale de verdad la famosa placa?
Otro caso igual: El motor.
Vale 100€ (como la placa) y la lavadora 180€.Su precio real cual es?
Y en esa lavadora de 180€ vienen incluidos esos 2 componentes (que salen por 200€) también viene chasis, tambor, cuba, válvulas, presostato, bomba y resto de piezas. Al vender la lavadora gano el fabricante, transportista, y el de la tienda.
La verdad que los recambios tienen unos precios más que abusivos!!
Tiene mucha razón SERGIO. El pecio de los recambios es habitualmente abusivo, y por eso en muchos casos es más caro reparar el electrodoméstico que comprar uno nuevo. Pero… ¿Cómo se calcula el coste y el PVP de los recambios? Vamos a ver un ejemplo y los costes añadidos sobre el precio de fabricación. 
Partiremos de una pieza, que pudiera ser la citada placa electrónica, que al fabricante le pudiera costar 10 €. Digo le pudiera costar puesto que ningún fabricante se la fabrica él mismo, sino que las compra a los fabricantes especializados en estas placas, como compra los motores, las bombas de vaciado, los presostatos, las válvulas, etc. Sucede como con los coches: el fabricante diseña, desarrolla y pone en producción el conjunto del automóvil, pero la inmensa mayoría de los componentes son adquiridos a otros fabricantes especializados.
Volvamos pues a esa placa (o cualquier otra pieza) que el fabricante compra a 10 € cuando adquieres miles de piezas diarias para sus cadenas de montaje. Pero cuando cesa la producción de ese modelo de lavadora, para mantener un stock de los recambios el fabricante tiene dos opciones:
  1. Adquirir un stock de recambios suficiente para cubrir los 7 años obligatorios (Real Decreto 58 de 1.988) de disponer de recambios después del cese de fabricación del modelo del aparato. Los 7 años se refiere a piezas y componentes funcionales. Para las piezas estéticas el período obligatorio es de 2 años después del cese de fabricación el, modelo-. Aunque normalmente se va más allá y como mínimo se llega a superar los 10 años de disponibilidad de recambios.
  2.  Compear al fabricante de las piezas cantidades para uno o dos años e ir renovando las compras después de esos períodos. Eso supone comprar cantidades muy inferiores de mezas a esos fabricantes de componentes al ser las cantidades solicitadas muchísimo más pequeñas que cuando se producían para el montaje normal de la fábrica, por lo que sus costes se elevan sensiblemente. 
En cualquiera de los dos casos, vamos a suponer que el fabricante, sea por guardar una cantidad delegada de piezas para unos 10 años, o comprándolas en pequeñas partidas durante el mismo período, debe calcular el coste base de la pieza, que se verá multiplicado por 2. O sea que la placa que poníamos de ejemplo, en realidad, como recambio, al fabricante puede costarle el doble, o sea 20 €.
Ya tenemos las piezas en el almacén del fabricante. Se produce un pedido por parte del Servicio Técnico Oficial. Hay que preparar el pedido, embalarlo y enviarlo por transporte urgente al Servicio. La gestión del almacén más embalaje y transporte pueden suponer un factor de 1,5. Por lo tanto, el coste de la placa lo hemos puesto en 20 x 1,5 = 30 €.
Ya la tiene el Servicio Técnico. Pero… ¿Cuánto le cobrará al usuario? ¿Cuál será el PVP de la pieza? Normalmente los Servicios Técnicos tienen un margen sobre las piezas de fuera de garantía del 25 % (en las de garantía el fabricante no les concede margen). Por lo tanto, para tener ese margen sobre el precio de venta del 25 %, al coste final del fabricante (30 €) debe añadirse a los 30 € el 25 % de 30, o sea, 7,5 €, quedando en ese caso el precio de venta en 37,5 €. Pero debemos añadir el IVA del 21 %, por lo que el PVP para el usuario resultará 47,5 €. Resulta entonces que el precio de coste de fabricación de la pieza, 10 €, se ha convertido en un coste para el usuario de 45,37 €, pues se ha multiplicado por 4,53. Este coeficiente, para mí, sería el precio de coste máximo. Todo lo que pase de ahí podría considerarse un abuso. Y los hay, desde luego, y en abundancia. Eso provoca lo que comenta nuestro amigo SERGIO, que si se cobra mucho por la pieza es más lógico no reparar y comprar un apartado nuevo, ya que al´coste de la pieza hay que añadir el desplazamiento, la mano de obra y el IVA. 
Sigue nuestro amigo SERGIO con una lógica aplastante:
“ La verdad que los recambios tienen unos precios más que abusivos!!
Ahora con el ejemplo de la placa, si esta vale 40€ y el técnico gana 50€ la reparación sale por 90€ y compensa reparar.
Pero si esta vale 100€ (situación actual) y el técnico cobra 50€ la reparación sale por 150€ y por 30€ mas tienes una lavadora nueva con 2 añitos de garantía” 
Debo añadir que hay otros métodos de calcular los precios de los recambios. Cuando se dispone de estadísticas precisas sobre los recambios suministrados en un período ordenadas por su volumen de facturación, para obtener un conjunto anual final del mismo importe, pueden bajarse los costes de las piezas más caras repercutiendo tales rebajas sobre las piezas de menos coste hasta llegar a una compensación para que la facturación sea la misma para el fabricante. De lo que se trataría es de bajar, por ejemplo, esa pieza de coste final de fabricante de 30 a 20 ó 25 € subiendo al mismo tiempo unos euros a las piezas más baratas. Añadir o doblar el precio de compra de una pieza de 3 €, por ejemplo, no representa un desembolso muy elevado para el usuario final. Por eso el método funciona pero muy bien dosificado y controlado, para llegar al mismo coste final global del fabricante y no afectando tanto al bolsillo del usuario con piezas a costes desorbitados e inasumibles.