En mi anterior artículo comencé explicando los primeros consejos de este periodista alicantino sobre cómoahorrar electricidad. Consejos absurdos todos ellos y además, en algunos casos, con peligro cierto de incendio.
 
Hoy toca tratar estos otros consejos del autor, que iré copiando y pegando en este artículo para irlos comentando. Eso sí, pondré en letra cursiva y entrecomillados, respetando los textos de autor, incluyendo sus faltas de ortografía. No seré yo quien le enmiende la plana a todo un periodista. Los temas son los siguientes:
  1. Bombillas de bajo consumo.
  2. Estufas siempre que mantengan el calor (¡?!)
  3. Desconectar los cargadores
  4. Cocinar con encimeras y hornos apagados
  5. Neveras y congeladores
  6. Medidor5es de consumo de electrodomésticos
“Fuera las bombillas incandescentes”, dice el autor. Cierto, en eso si lleva razón. Las bombillas incandescentes aprovechan un 10 % de la energía consumida transformándola en luz. El 90 % restante no se aprovecha, es calor. Su rendimiento es pues del 10 %.
 
Las bombillas de bajo consumo aprovechan el 80 % de la energía consumida en luz, y solo el 20 % en calor. Eso hace que una bombilla de 20 vatios de bajo consumo te de la misma luz (lúmenes) que una incandescente de 100 vatios. Su rendimiento es pues del 80 %.
 
Y lo último: los LEDs, cuyo rendimiento en luz es del 90 %, solo se desperdicia en calor el 10 %. Pero son todavía muy caros y con pocas variantes de tonos de “color” de la luz, pero se está avanzando mucho y es el futuro de la iluminación…
 

“Estufas siempre que mantengan el calor”(¡?!). Dice el autor: “Ahora estan de moda los emisores térmicos, que no son sino radiadores de aceite de toda la vida pero con más superficie y menos potencia. También tenemos los paneles radiantes, que son unas placas de ceramica que mantienen el calor con consumos muy bajos (menos de 500W)”


Vamos a analizar la primera sarta de tonterías de este apartado. Dice que los emisores térmicos son como los radiadores de aceite de toda la vida. Hasta aquí, correcto, salvo que, POR NADA, son más caros.  Pero lo explica a continuación: dice que los emisores térmicos tienen “…más superficie y menos potencia…”. Pues no. Tienen la superficie que deben tener según el número de elementos que compongan el radiador. Y la potencia los hay de 500, 1.000, 1.500, 2.000 vatios, etc. Exactamente igual en los emisores térmicos que en los antiguos (y actuales) radiadores de aceite, de vinagre o de sal, pues todos estos aparatos, les llamen como les llamen, tienen IDENTICO CONUMO de ENERGÏA.
 
Esto que voy a repetir, y que he explicado en numerosos artículos, es la única realidad. No existe un radiador, emisor, estufa, o lo que sea, que funcione por calentamiento de una resistencia eléctrica, que sea más o menos eficiente que otro. Si tienen un KW de potencia, eso es lo que consumen, ni más ni menos, TODOS los aparatos. TODOS IGUAL. Voy a explicarlo otra vez.
 
Una resistencia eléctrica, de cualesquiera de estos aparatos, supongamos de 1.000 vatios de potencia, si lo tenemos calentando durante una hora, consumirá 1 KWh que a 0,18 € el KWh nos costará 0,18 €. Si otro radiador (del tipo que sea) tiene una resistencia eléctrica que proporcione 500 vatios, en una hora consumirá 0,5 KW h. O sea, la mitad. Y nos costará la mitad de euros, 0,5 x 0,18 = 0,09 €.
 
Es frecuentísimo –y este autor se apunta a ello- que se confunda potencia con consumo. Fijaos: la potencia, en estos aparatos es la capacidad de consumo y por tanto, de generación de calor. Es un concepto instantáneo, de la cantidad de calor que puede generar en un segundo. Veamos: la potencia de una estufa es de 1.000 vatios (1 KW). No es esta potencia la que se paga. Lo que pagamos es la energía consumida, que es la potencia  durante un tiempo. La fórmula sería: Energía = potencia x tiempo.  La potencia se indica en vatios o en KW (1.000 vatios), y el tiempo, a efectos de pago del consumo, en horas. Por eso decimos que un calefactor de1.000 vatios consume una energía eléctrica de  1 KW por hora (KWh), que es lo que pagamos en el recibo de la luz.
 
Anuncio aquí, porque se me acaba de ocurrir, que voy a preparar un nuevo artículo próximamente, donde explicaré, para que todo el mundo pueda entenderlo, los conceptos eléctricos más elementares, para que podáis entender, los que no lo sabéis, lo que son las unidades eléctricas, la potencia, la energía, el coste, etc. Y como siempre, me esforzaré en explicarlo lo más simple posible para que nadie que tenga interés se quede sin entenderlo. Espero hacerlo uno de estos días, pero pido que entendáis que un tema así, para conocimiento general, lleva tiempo, pues debo ponerme en la piel de quien no tiene idea de estas cosas y ver si, desde esa óptica, se entiendo fácilmente. Cuando esté convencido, lo publicaré.
 
“Desconectar los cargadores (moviles, consolas, ebooks.. ) mientras no los usemos. Porque siguen consumiento una energia residual. De hecho si los tocamos veremos que muchos estan calientes aun no teniendo ningun aparato conectado.” Estamos hablando del chocolate del loro. El consumo es muy pequeño, y si deben desconectarse es porque pueden estropearse al estar conectados durante mucho tiempo.
 
“Cocinar con Vitroceramica / horno electrico apagados. Es posible apagarlos antes de tiempo y aprovecharnos del calor residual para terminar de cocinar.”
Veamos: una vitrocerámica de 1.200 vatios la desconectamos un minuto antes del tiempo previsto.


Si se trata de una vitrocerámica de inducción, el ahorro es CERO. En el momento que se apaga, ya no hay ningún calor. Si por el contrario se trata de una vitrocerámica clásica, veamos lo que nos ahorramos: 1,2 KWh x 1/60 = 0,02 KWh, que a 0,18 € el KWh, serían 0,003 € por minuto de ahorro. Esto, por 30 días al mes, sería 0,09€. Y al año, ahorraríamos 1,08 €. Ya tenemos para comprarnos un chupa-chups cada año con el ahorro.
 
El horno, con una potencia de 2.000 vatios, ahorraría en cada hornada, rebajando un minuto el tiempo: 2 KWh x 1/60 = 0,03 € por cada vez que se utiliza. Pongamos un uso de una vez por semana, sería, al año, 0,03 € x 0,18 x 52 semanas =  0,28 € de ahorro anual. ¿No es fantástico?
 
“Neveras y congeladores.- Abrirlos solo lo imprescindible. Pierden antes el calor las neveras y los congeladores verticales que los horizontales.
 
¿Os habéis enterado, amigos lectores? No podéis ir haciendo gimnasia abriendo y cerrando la puerta del frigorífico y del congelador, pues si no lo sabíais, al abrir la puesta se pierde CALOR” según dice erróneamente el autor. Será que se pierde frío ¿No?
 
Pero…mucha atención: Para ahorrar, habría que utilizar neveras y congeladores horizontales pues “pierden antes el calor los verticales”. Será el frío lo que pierden, digo yo. Y otra cosa, si alguien descubre una nevera “horizontal” que me lo diga rápidamente. He visto miles y miles, pero no he visto ninguna nevera horizontal. Y si encuentra un combi horizontal, doble premio. Lo que sí es cierto es que los congeladores horizontales pierden menos frío al abrirlos que los verticales, pues en éstos ´últimos, el frio “cae” fuera del aparato al abrir la puerta, pues es más pesado el aire de dentro que el exterior. Cosa que no sucede en el congelador horizontal, que al abrir la puerta hacia arriba, prácticamente no se pierde el frío.
 
Siendo así, pongamos en la cocina un congelador horizontal, y allí, “a mogollón” pongamos todos los congelados amontonados, ya que no pueden clasificarse por estantes.
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Y por último, dice el autor “Si alguien tiene dudas acerca del consumo de un electrodoméstico existen medidores de consumo. Pueden ser una buena inversión para conocer si nuestros aparatos gastan en exceso. Son pequeños aparatos similares a un ladron que colocamos entre el enchufe y la clavija del aparato del que queremos conocer su consumo.
En fin.. a ahorrar que dentro de unos dias vuelve a subir la luz otra”vez”


Eso último es, dice el autor, un genial invento pues resulta una buena inversión para conocer lo que gastan nuestros electrodomésticos: Se compra, se instala en la base de enchufe, (“como si fuera un ladrón”) y así se averigua muy fácilmente el consumo del electrodoméstico. Claro, buen invento para no tener que leerlo en la plaquita de características del aparato, oleerlo directamente en el librito de instrucciones…Es que eso de leer da una pereza… Y fijaos: cuando llegamos al interesantísimo conocimiento de cuánto consume el aparato, entonces …entonces … y ahora ¿Qué hago? Bien, apreciado autor, aquí me dice que consume 1,25 KWh en un lavado. Estupendo. Ahora ¿Cómo puedo saber si es mucho, poco, demasiado. o una “jartá”? .  ¿Qué hago ahora con este dato tan interesante después de haber comprado el aparato?. Es que cuando no se sabe lo que se dice, pasan estas cosas, recomiendas que se compre gasolina para apagar un incendio… ¿No sería mejor que en vez de recomendar tonterías, le hubiera hecho una entrevista a un electricista u otro técnico especialista para enterarse de algo y no quedar como un …bueno… como lo que está quedando…
 
Para terminar: Cualquiera puede equivocarse –y muchas veces y yo el primero- en algún concepto, en cálculos, en explicaciones en lo que sea. Pero lo que no se puede es aconsejar en unas cosas tan seriassin dar prácticamente una en el clavo. ¿Se habrá parado a pensar el autor en los perjuicios que pueden llegar a causar sus consejos?.