Utilizando la temperatura ideal de la calefacción en invierno, la ocupación de las diferentes habitaciones y las necesidades de temperatura a diferentes horas del día, aconsejan la instalación de termostatos programables y las válvulas termostáticas en los radiadores por agua caliente, que pueden hacer que rebajes un 50 % el coste de tu calefacción.
 
En primer lugar, como hice con el aire acondicionado en su día, voy a recomendaros la temperatura ideal para la calefacción en invierno. Aunque es un tema subjetivo, y cada uno puede necesitar una temperatura diferente, por lo general se acepta que está entre 19 y 21 º C durante el día y entre 15 y 17 º C. durante la noche. Hay que tener en cuenta que tampoco es necesario ir con muy poca ropa dentro de casa, por lo que esas temperaturas puede ser perfectamente confortables.
 
Hay que saber que cada grado centígrado que aumentemos la temperatura, nos va a costar un 7 % más la energía consumida. Si pones la temperatura en 25 º C, pagarás un 35 % más de factura energética que si la pones a 20 º C. Así de simple y contundente.
 
¿Es necesario tener la misma temperatura en las distintas habitaciones?. No lo parece, pues algunas o no se usan o se usan poco. En tal caso, habría que poder poner una temperatura más baja que en el resto de la casa.
 
Pero…¿Estamos todo el día en casa?. Si no es así, estamos tirando el dinero en calefacción sin ninguna necesidad.
 
Los ahorros energéticos en calefacción se pueden conseguir mediante el control de los siguientes puntos:
  • Temperatura ideal elegida
  • Control de la temperatura por habitaciones
  • Control de la temperatura por horarios
  • Aislamiento adecuado
  • Eficiencia de las calderas en el caso de radiadores de agua caliente.
Después de elegida la temperatura ideal, deberíamos de disponer de un programador central, colocándolo en la habitación que más se use, para fijar los paros y marchas de la calefacción general por horarios.
 
Igual de importante es seleccionar, como he dicho, la temperatura de cada habitación, de día y de noche. Eso podemos hacerlo con un tremostato para cada aparato, sea eléctrico, de gas, o de agua. Para todos los tipos existen termostatos individuales.  Su coste de compra queda amortizado en pocos días, y no necesitan obras en las instalaciones para adaptarlos.
 
Aislamiento adecuadro: poner doble cristal en las ventanas, cortinas que retienen el calor, cerrar bien y bien ajustadas las ventanas, evitar rendijas de aire, y airear las habitaciones por la mañana, durante diez minutos es suficiente. Son las maneras de ahorrar controlando las fugas de calor.
 
Respecto al rendimiento de las calderas, en radiadores de agua caliente, las hay de una acuatro estrellas, cuantas  más estrellas, más eficientes son. De modo parecido al de la clasificación energética de los electrodomésticos, por letras.
 
Respecto a la calefacción por radiadores, aunque sean de los que llaman de “bajo consumo” y “alto rendimiento”, todos consumen igual: no hagáis caso de la publicidad engañosa. (ver artículos relacionados) pues no es cierta. La única manera de bajar el consumo es programando los aparatos, como he dicho, en horas de funcionamiento y temperaturas, por cada habitación