Ayer publiqué un artículo en defensa de algunos Servicios Técnicos de Electrodomésticos NO OFICIALES. Se trataba de un Técnico que defendía su correcto proceder, manifestando que hay muchos Servicios no oficiales que desarrollan correctamente su trabajo. En el artículo acepté esa excepcionalidad, admitiendo la honradez de muchos de estos Servicios, pero llamando también la atención sobre que los Servicios no oficiales son, en su mayoría, unos profesionales de la estafa. Así quedó dicho, sobre unos y otros, cuando al archivar el borrador de ese mi artículo tropecé con un comentario que tiempo atrás me había dejado ALBERT, amigo y colaborador asiduo del blog, que lo mismo comenta muy acertadamente que descubre asuntos muy interesantes navegando por la Red. Como viene a tiempo y a cuento, voy a tratar hoy de ese interesante comentario de ALBERT y muy especialmente del artículo del Blog EL CENTINEL, cuyo autor explica con exquisita prosa, su propia experiencia sobre una avería que le sucediño a su lavadora. Veamos el omentario de ALBERT y después el artículo de EL CENTINEL El riesgo de los servicios técnicos no oficiales”

“Albert27 de septiembre de 2013, 20:24
¡Hola Antonio!
Hoy he visto publicada una mala experiencia de un conocido y prestigioso blogger con un servicio técnico pirata, que me ha hecho recordar tus repetidas advertencias para que desconfiemos de sus dudosos servicios. Os dejo el enlace, saludos cordiales:
http://elcentinel.blogspot.com.es/2013/09/el-riesgo-de-los-servicios-tecnicos-no.html
El riesgo de los servicios técnicos no oficiales”

Veamos lo que le sucedió a este prestigioso bloguero, según su propia narración. He puesto números sucesivos, del (1) al (11), entre paréntesis, al final de cada frase, para dar luego mi opinión  sobre lo comentado en cada frase.

“El otro día se me estropeó un electrodoméstico. Simplemente dejó de funcionar, no hacía nada al pulsar el botón de encendido.

Así que a la mañana siguiente, estando en la calle, recordé que tenía que llamar a alguien para que lo reparara. Lo hice desde mi smartphone tras buscar en Google el teléfono, me atendieron amablemente y me dijeron que en breve me llamaría un técnico, como así fue. Para mi sorpresa, acudió ese mismo día y reparó el aparato en poco minutos, ya que la avería era sencilla: el interruptor se había estropeado. Y cobró una cantidad razonable. Todo parecía perfecto. Y yo, encantado.

El problema apareció el día siguiente, cuando quise utilizar con normalidad el electrodoméstico. Al terminar el ciclo, comprobé que no evacuaba el agua acumulada, es decir, no desaguaba. Mi gozo en un pozo. (1)

Tras la mala uva inicial, reflexioné durante unos instantes. Esta avería me resultaba bastante extraña. Antes de la reparación desaguaba perfectamente y un interruptor general estropeado es muy difícil que esté relacionado con el proceso de extracción de agua (2). Así que me senté en el ordenador y volví a buscar en Google. Y para mi disgusto comprobé que el teléfono al que había llamado anteriormente desde el teléfono móvil no era un servicio técnico oficial, sinohttp://www.serviciotecnico.com.es/, una de esas centralitas que actúan como intermediarios de técnicos independientes y que utilizan multitud de trucos para aparecer los primeros en los buscadores. Y en mi caso, para mi bochorno, la estrategia les había funcionado. A causa de la pequeña pantalla de mi smartphone y las prisas, no había comprobado si el primer enlace que me había facilitado Google era el más adecuado.(3)

Decidí llamar directamente al técnico y me dijo que aquel nuevo síntoma sonaba a otra avería, que tendría que volver a pasarse y cobrar otra vez. Le transmití mis dudas ante una doble avería y me dijo que esas cosas pasan. Y que estaba dispuesto a volver, pero cobrando.(4)

Así que colgué y preferí hacer lo que quería haber hecho la primera vez, ponerme en contacto con el servicio técnico oficial.(5) Fueron también rápidos en acudir y al chico que vino le conté lo que me había ocurrido anteriormente y también le transmití mis sospechas. Muy educado, no dijo nada, y sin inmutarse empezó a abrir la máquina cuidadosamente, acompañado por mi escrutadora mirada. Y al retirar la tapa que cubría las conexiones, ambos vimos lo mismo y no hicieron falta comentarios. Un terminal estaba desenganchado del lugar que le correspondía. El cable colgando era evidente hasta para quien no entendiera ni papa de electricidad.(6) Lo volvió a enchufar y el problema se solucionó. Además, amablemente, se brindó a ajustarme algunos componentes y reponer unos cuantos tornillos que con los años se habían desprendido sin ningún coste adicional, cobrándome únicamente “la salida”. Menos que el anterior, todo sea dicho. Un buen profesional, de Fagor, que las cosas positivas también hay que decirlas.(7)

Aunque no tengo pruebas para demostrarlo, estoy seguro que el primer técnico soltó aquel terminal, esperando que volviera a llamarle para volver a hacer caja. Y si fue esto lo que ocurrió, a aquel tipo solo puedo dedicarle un calificativo: Sinvergüenza. No quiero pensar lo que tendrá por costumbre hacer cuando visita a clientes más indefensos, como por ejemplo ancianos.(8)

También la centralita, como era esperable, estuvo a la altura. A la altura del barro. Se limitó a lavarse las manos y a pedirme que lo arreglara con él técnico. Aunque les dije que lo que quería era que mi testimonio se tuviese en cuenta en su selección de aquel “profesional”, me dijo (con un tono de voz excesivamente alto para mi gusto) que eso no era de su incumbencia ni de la mía. Vamos, que les importaba un pito tener caraduras entre su lista de técnicos.(9)

Parece que no queda más remedio que elegir preferiblemente un servicio técnico oficial y huir de las centralitas como http://www.serviciotecnico.com.es/, que no ofrecen ningún valor añadido ni controlan la calidad y honestidad de los técnicos que recomiendan.(10) Por lo visto y por desgracia en este país sigue existiendo esa mentalidad pícara y cortoplacista de “coge el dinero y corre”. Y no es exclusivo del sector de reparaciones de electrodomésticos, ni mucho menos, en otros supuestamente más “serios” se comportan de forma parecida, como expliqué hace un tiempo eneste post sobre un estudio que hizo la OCU analizando la honestidad de los dentistas.

¿Será que tenemos grabado en nuestro ADN lo de la paja en el ojo ajeno y la viga en el propio?”(11)

Mis observaciones sobre cada punto:

(1) Regla nº 1 de los Servicios pirata: acudir de inmediato, no vaya a ser que el usuario se arrepienta o lo comente a alguien que le desaconseje recurrir a un servicio no oficial.
(2) No todos los usuarios reflexionan y deducen lo que este bloguero. La mayoría ni se entera, vuelven a avisar y vuelven a pagar al mismo estafador.
(3) Evidentemente no era el enlace más adecuado el que le proporcionó GOOGLE, sino el que estaba en primer lugar, que es el que más cara paga su publicidad por salir en primer lugar. Es un negocio de GOOGLE como de muchos otros. Lógicamente GOOGLE no tiene por qué verificar la veracidad de lo que dice su anunciante, si se trata de un Servicio Oficial o no. Quien paga manda, y no hay que darle más vueltas.
(4) Normal: el técnico pirata lo había programado perfectamente, como luego se verá.
(5) La próxima vez seguro que lo hace bien: llamar al Servicio Oficial. Esto debe servir de lección a los lectores, aunque nadie escarmienta en cabeza ajena…
(6) A los técnicos pirata no les lleva mucho tiempo el preparar su trampa, así como tampoco dejarla lista para luego no tener que complicarse la vida: volver a conectar el cable, y si está el usuario delante, hacer ver que verifica otros puntos y a cobrar de nuevo. Y si no está delante el usuario, hacer tiempo pensando en cómo amañar el próximo aviso y al cabo de un buen rato, conectar el cable y pasar el “facturón” . Por su acierto…en conectar lo que primero desconectó.
(7) Ahora vemos que se trata de una lavadora FAGOR, y que ha sido un honesto y prudente técnico de la Red de FAGOR, marca que ha tenido (y tiene todavía) una excelente Red de Servicios Técnicos Oficiales de Fabricante, no siempre en plantilla de la marca, quien ha acudido esta vez al domicilio del usuario y ha actuado con absoluta corrección, prudencia y a precio correcto. Aprovecho para decir que los Servicios Técnicos de FAGOR siguen atendiendo la Garantía y las reparaciones de fuera de garantía, aunque la marca esté en proceso de liquidación en estos días.
(8) Podría contar miles de tropelías habituales en estos técnicos. Entre ellas la más destacada es pedir dinero a la mitad de la reparación, para “ir a comprar la pieza que hay que cambiar”, normalmente cara, llevarse el dinero y no volver nunca más dejando la máquina destripada.
(9) Efectivamente, los empleados de estos “anti-servicios” son tan caraduras como los técnicos, pues están habituados a tener que torear a los reclamantes, no siempre con corrección. Y por supùesto que son conscientes de los fraudes que se cometen.
(10) Los técnicos que se ofrecen a estas “centralitas” son libres: no tienen ninguna vinculación con la “empresa”. Le pagan un tanto fijo por cada aviso que le compran y si te he visto no me acuerdo.
(11) Será qiue estamos en un país de pillos…
Como podemos ver, amables lectores, todos los días son buenos para aprender algo, y hoy no podía ser menos. La enseñanza es no confiar en cualquier Servicio Técnico que aparezca por Internet diciéndose OFICIAL DE LA MARCA. Os dejo el enlace directo de ANFEL (Asociación Nacional de Fabricantes de Electrodomésticos, donde ienen una relación actualizada de los teléfonos de los Servicios Técnicos de la mayoría de las marcas, nacionales y de importación, Hacedme caso y no os fiéis de cualquier Servicio Técnico. Y si el fabricante en cuestión no está en ANFEL, dirigiros a la tienda donde comprasteis el aparato y allí os darán el telefono del Servicio Oficial. A menos que conozcáis bien al Servicio, esté localizable siempre  u os lo recomiende alguien solvente. Si no es así, llamad al Servicio Técnico Oficial de Fabricante a través del teléfono de ANFEL.