Una vez más un lector anónimo me ha dejado un comentario en mi artículo “Emisores térmicos de “bajo consumo”: a la vista, ¿Un nuevo engaño?” donde me corrige y pretende ridiculizarme afirmando que los emisores térmicos, debido a la INERCIA TÉRMICA, llegan a consumir un 60 % menos que otros calefactores eléctricos de la misma potencia para dar la misma cantidad de calor. Pretende además destacar mi ignorancia en este tema y para ello facilita unos argumentos que, de ser ciertos, merecerían el premio Nobel de Física. Como no contesté a su extraordinaria aportación científica, tres meses después vuelve a poner debajo del primero otro nuevo comentario que dice textualmente: “Veo que el señor antonio sanchez se quedo sin palabras”. Ante la insistencia, hoy voy a dar cumplida respuesta a este lector Anónimo, tan entendido en Física. Veamos lo que dicen ambos comentarios:

  1. Anónimo13 de noviembre de 2015, 19:58

Cuando incluyas el concepto de Inercia Térmica en tu vehemente critica sobre los emisores eléctricos de bajo consumo empezaras a ser un poco más objetivo… Evidentemente toda la potencia eléctrica se transforma en calor en estos aparatos y por este lado no se pueden mejorar perto lo que si se puede mejorar es el tiempo que necesitan estar encendidos para producir una determinada cantidad de calor…. de hecho la diferencia entre una estufa eléctrica tradicional de 1500 W y un difusor de termo fluido de igual potencia es mas que evidente, de hecho el difusor térmico solo necesita estar una hora encendido por cada tres de la estufa tradicional para producir la misma cantidad de calor… estamos hablando de un ahorro de mas del 60% del segundo respecto al primero…. si estas diferncias mas que apreciables ene l consumo final no merecen el calificativo de bajo consumo que venga dios y lo vea…. Un Saludo.

Anónimo1 de marzo de 2016, 14:35

Veo que el señor antonio sanchez se quedo sin palabras

  1. ¿Por qué no contesté al primer comentario de este lector?

Podría dar muchas excusas, pero lo cierto es que ni siquiera lo vi. Dedico unas 5 horas diarias al blog desde Agosto de 2.010, y llevo a dia de hoy 629 artículos publicados y 9.142 comentarios recibidos/contestados, y como he repetido muchas veces, antes de hacer ciertos comentarios deberían buscarse en el blog temas sobre lo mismo, pues frecuentemente las preguntas y respuestas están ya repetidas en los artículos del blog.

En este caso concreto, no vi el comentario, pues como he dicho, no siempre tengo tiempo de verlos todos y contestarlos. Sin embargo el eminente  lector anónimo, deduce, como en sus magistrales fórmulas de electricidad, que luego veremos y manifiesta, ante sus fulgurantes argumentos, “Veo que el señor antonio sanchez se quedo sin palabras”. Pues sí, es evidente que me dejó patidifusoTanto fue así que me anoté ambos comentarios para contestar cuando tuviera un hueco, como ahora estoy haciendo.

  1. ¿En qué se transforma la potencia eléctrica en los emisores térmicos?

Dice nuestro sabio lector: “Cuando incluyas el concepto de Inercia Térmica en tu vehemente critica sobre los emisores eléctricos de bajo consumo empezaras a ser un poco más objetivo… Evidentemente toda la potencia eléctrica se transforma en calor en estos aparatos y por este lado no se pueden mejorar.”

Queda claro pues que toda la potencia eléctrica se transforma en calor. Estoy de acuerdo. Se transforma única y exclusivamente en calor. En otros aparatos eléctricos, como motores, por ejemplo, la potencia del aparato se transforma en fuerza de giro, salvo una parte que se transforma en CALOR, o sea EN PÉRDIDAS. En cambio, en los emisores térmicos, estufas eléctricas, radiadores, convectores, placas radiantes, y toda clase de aparatos electrónicos que transforman en calor la energía eléctrica al paso de esta energía por una resistencia eléctrica, se transforma en calor el 100º % de la energía consumida.

Y por cierto, avanzando un poco los argumentos: ¿Conoce nuestro lector un sistema de calefacción eléctrica por resistencias que supere la eficiencia energética del 100 %? No. No existe ninguno. Porque si generase más del 100 % sería un milagro, y eso, hace muchos años que no se produce.

  1. ¿Cómo se produce el milagro del “difusor de termofluído”?

Según nuestro futurible premio Nobel de Física, “…pero lo que sí se puede mejorar es el tiempo que necesitan estar encendidos para producir una determinada cantidad de calor…. de hecho la diferencia entre una estufa eléctrica tradicional de 1500 W y un difusor de termo fluido de igual potencia es mas que evidente, de hecho el difusor térmico solo necesita estar una hora encendido por cada tres de la estufa tradicional para producir la misma cantidad de calor…”

O sea que el milagro está en el tiempo. Veamos: la cantidad de calor, como el lector ha reconocido, depende de la potencia… y de algo más, claro, pues depende también del tiempo… En efecto, la fórmula eléctrica es:

   Consumo energía eléctrica = potencia del aparato x tiempo 

Hasta aquí estoy de acuerdo. Si tomamos la potencia de 1.500 W del aparato, sea emisor térmico, estufa, convector, radiador etc., etc., de 1.500 W, y lo tenemos en funcionamiento una hora, la fórmula sería:

Consumo de energía eléctrica = 1,5 kW x 1 hora = 1,5 kWh

Por consiguiente, el consumo de CUALQUIER aparato eléctrico de resistencia sería de 1,5 kWh. Y como cada kWh de engría eléctrica transformado en calor se convierte en 860 Kcalorías, el aparato produce 1.290 kcalorías, Todo tipo de aparatos eléctricos de resistencia (y los emisores térmicos lo son) producen esa cantidad de calor. Y como antes he dicho, toda la energía se transforma en calor, pues el rendimiento es del 100 %.

  1. ¿Cómo se produce el milagro de superar el 100 % de la máxima eficiencia?

Nuestro iluminado físico nos lo explica: “…de hecho la diferencia entre una estufa eléctrica tradicional de 1500 W y un difusor de termo fluido de igual potencia es más que evidente, de hecho el difusor térmico solo necesita estar una hora encendido por cada tres de la estufa tradicional para producir la misma cantidad de calor”

No vero la evidencia por ninguna parte. Volviendo a la fórmula del consumo de energía, tendremos, que para cada tiempo, el consumo será:

 1,5 kW x 1 hora de tiempo = 1,5 kWh de consumo de energía eléctrica, y 

1,5 kW de potencia x 3 horas de tiempo = 4,5 kWh de energía eléctrica consumida.

Es de claridad meridiana. En una hora el aparato de 1,5 kW consume 1,5 kWh y eso produce 1.290 kilocalorías que envía al ambiente de la habitación, y en 3 horas de funcionamiento consume 4,5 kWh, que se transforman en

 4,5 kWh x 860 kcalorías por kWh gastado, se transforma en 3.870 kilocalorías que van al ambiente de la habitación.

¿Dónde está el milagro? Si está una hora consume 1,5 kWh, lo que se transforma en 1.290 kcal. Y si está 3 horas se consumen 4,5 kWh que se transforman en 3.870 kilocal. No hay ningún milagro

  1. ¿Dónde está el error de este portento de la Física?

El error es cuando dice “…para producir la misma cantidad de calor…” Ese sería el milagro: que un aparato de 1.500 W, o sea, de 1,5 kW de potencia, produzca en solo 1 hora el mismo calor que un calefactor normal conectado 3 horas. Busquemos el milagro, que debe andar perdido entre los panes y los peces… ¡Claro!, si lo dice nuestro físico: “…es el tiempo que necesitan estar encendidos para producir una determinada cantidad de calor…. de hecho la diferencia entre una estufa eléctrica tradicional de 1500 W y un difusor de termo fluido de igual potencia es más que evidente, de hecho el difusor térmico solo necesita estar una hora encendido por cada tres de la estufa tradicional…”

¡El milagro está en el termofluído! que en una hora PARE (del verbo parir) el equivalente a tres kWh de calor, o sea, ese milagroso termofluído PARE nada más y nada menos que TRES kWh, o sea, 2.580 kilocalorías que, evidentemente, van al ambiente de la habitación. Y nuestro físico se queda tan ancho…después de la PARIDA

Este físico no se acuerda de aquello que le enseñaron en 2º de bachillerato, cuando debía tener 12 años, que decía “La energía no se crea ni se destruye, solamente se transforma”. Esa Ley universal se le olvidó y sacó de la manga la aparición por sorpresa de 3 kWh que se crearon de la nada. Bueno, sí, es el termofluído el paridor, que se los sacó de los…bolsillos.

  1. 5. ¿Dónde está la creación de esa energía-calor que ha parido nuestro futuro Nobel y que supone un ahorro en los emisores térmicos de hasta el 60 %?

Está aquí, donde dice “…estamos hablando de un ahorro de más del 60% del segundo respecto al primero…. si estas diferencias mas que apreciables en el consumo final no merecen el calificativo de bajo consumo que venga dios y lo vea…. Un Saludo”

Eso digo yo, que venga Dios y lo vea, y que le conserve su sabiduría muchos años…

  1. ¿Qué dice la Etiqueta Energética de estos electrodomésticos, obligatoria en tos 28 estados de la Unión Europea?

Como sabemos, cuando compramos un electrodoméstico, lavadora, secadora, frigorífico, etc., en la tienda vemos que  OBLIGATORIAMENTE cada aparato expuesto tiene una Etiqueta Energética donde indica, entre otros datos, la Eficiencia Energética de cada aparato. Como también sabéis, la Eficiencia Energética actualmente va en una escala desde el aparato más eficiente donde se indica A+++, hasta el merinos eficiente que es la letra D. Son siete categorías, que se muestran en las tiendas y que obligatoriamente llevan todos los aparatos en su dotación interior, con el libro de instrucciones. No llevar estos datos está penalizado en toda la Unión Europea.

Pero resulta que en los emisores térmicos supercalifragilisticoespialidosos, así como los radiadores eléctricos, los convectores, las placas radiantes, etc., etc, NO LLEVAN ESAS Etiquetas Energéticas. No, amigo Físico, no se han olvidado, ni la Unión Europea se ha equivocado. Es porque en estaros aparatos calefactores eléctricos por resistencia NO EXISTE ninguna diferencia en el consumo a igualdad de potencia y tiempo de funcionamiento. No existe ningún aparato que sea más eficiente que otro, porque todos ellos son de la MÁXIMA EFICIENCIA, porque todo lo que consumen se transforma EN CALOR. O sea que su eficiencia es del 100 %, como antes decía. Y como eso no se puede superar, TODOS los aparatos consumen lo mismo, tengan dentro termofluído, aceite, berenjenas o castañas pilongas. Todos consumen lo mismo a igualdad de potencia y de tiempo empleado. NO EXISTEN LOS MILAGROS en FÍSICA.

  1. ¿Qué es la inercia térmica? ¿Qué hace el termofluído?

Ver mi artículo donde decía lo siguiente:

Los calefactores eléctricos (radiadores, convectores, emisores térmicos, etc) se calientan por la aportación de calor de la resistencia. Unos tipos llamados también “secos”, que no tienen líquidos (aceite) o cerámicas, que no tienen “inercia térmica”, emiten de inmediato al ambiente la totalidad del calor producido por la resistencia. Pero otros aparatos por el contrario, los que sí tienen “inercia térmica”, toman parte del calor generado, se lo guardan en lugar de enviarlo al ambiente, y cuando ya no se genera más calor por estar desconectado el aparato, sigue cediendo el que tomó al principio hasta que el calefactor y el aire ambiente queden a la misma temperatura. 

La publicidad engañosa es hacer creer que con media hora funcionando luego “genera calor durante 60 minutos después de desconectada. Naturalmente que cede ese calor, pues lo tomó prestado antes. Pero no lo CREA, ni puede decirse por eso que tenga mayor eficiencia ni más rendimiento y mucho menos que “ahorra consumo”. Eso es publicidad engañosa, el inducir al consumidor a pensar lo que no es.” 

  1. Fin del artículo

Nuestro Físico, al no ver respuesta mía a su lección magistral, me envía otro comentario:

Anónimo1 de marzo de 2016, 14:35

Veo que el señor antonio sanchez se quedo sin palabras

En primero de bachillerato deberías haber aprendido que la primera letra del nombre y de los apellidos se pone en mayúscula (también los futuros Nobel deben cumplir esa regla) y que Sánchez va acentuado en la á, y quedó del verbo quedar, va acentuado en la ó, porque sino  se leería quedo, o sea, quieto, silencioso, y yo no me estoy quieto nunca y menos aún silencioso ante las tonterías y lecciones magistrales de pretendidos expertos.

Termino: Espero que nuestro futuro premio Nobel se quede sin palabras…como no sea para pedir disculpas, claro.