El pasado 23 de Marzo escribí mi artículo “Emisores térmicos TECHNOFONT, aseguran gastar lo mismo que la calefacción a gas, según un estudio de la Universidad de Lérida” sobre el rendimiento de dichos emisores térmicos, Nunca ha habido rectificación a mis críticas por parte de dicha empresa, por lo que dar la callada por respuesta es síntoma de no poder contradecir mis argumentos, Hoy quiero aportar el comentario recibido de LUCAS, un lector que nos explica su odisea con tales “ahorradores” emiusores térmicos, su reclamación al fabricante y la inefable respuesta de éste.

Transcribo textualmente el comentario citado, de LUCAS, advirtiendo que la parte del texto en negritas la he destacado yo… Dice así
Muy correcta la exposición de Antonio Sànchez, pero a mi criterio se ha dejado otras justificaciones que corraboran aùn mas de que este producto es una estafa.
Según este informe, se trata de un piso con una sola fachada y orientada a sur ( o sea, la situación mas favorable )
Para que le cuadre el experimento, tienen encendida la calefacción elèctrica las 24 h., cuando por la noche se baja la temperatura o se cierra la calefacción ( si hubieran considerado este hecho no hubieran podido justificar este informe tendencioso).
Extrapolan los datos obtenidos ( 40W/m3) a cualquir tipo de vivienda. No es lo mismo una vivienda con una sola fachada ( tampoco se sabe la superficie) que otra a dos, tres o cuatro fachadas.
Conozco muy bien la realidad de este producto: He tenido la gran desgracia de colocar estos radiadores. El resultado ha sido unas facturas de electricidad que triplican las de gas, y encima la temperatura no ha subido de 19º. O sea on coste solo en calefacción de 600 €/mes y encima pasando frio. La respuesta de la empresa: que contrate mas potència ( actualmente 11.5 KW), y les compre mas radiadores.”
¿No os parece extraño, amigos lectores que no haya habido ninguna respuesta a mi artículo por parte de la Universidad de Lérida ni por la empresa TECHNOFONT? Perece lógico: sin argumentos no se puede contrarrestar lo manifestado por mí en dicho artículo. Si hoy lo traigo de nuevo a colación es por el referido comentario de LUCAS, que nos explica el colmo de la cara dura de ese fabricante, por su respuesta: “Que contrate más potencia y que les compre más aparatos.” Ni una sola palabra sobre el engaño, la publicidad engañosa de este fabricante asegurando que sus aparatos consumen como la calefacción a gas, y la cobertura “científica” de la Universidad de Lérida, que en lugar de dar explicaciones, da la callada por respuesta. Y es que de donde no hay, no se puede sacar. No pueden decir nada porque el estudio ha sido pagado por el fabricante, y ya sabemos aquello de “quien paga manda”.
Un caso más del engaño sistemático de fabricantes y vendedores sin escrúpulos que mienten como bellacos al publicitar sus productos de manera torticera para vender más y obtener mayores beneficios tergiversando la física y engañando a sus clientes.
Está claro que estamos en un país de pillos. Todos pillan impunemente: políticos, jueces, fabricantes, vendedores, publicistas, interesados, menos interesados y hasta algunos ignorantes apoyan con su incredulidad esos procederes…
Esto que aquí nos pasa, propio de repúblicas bananeras, no sucedería, por ejemplo, en Alemania, Francia, Reino Unido, USA, etc. Países donde el engaño, sea de políticos, de gobernantes o de vendedores, se paga caro. Aquí, todo pasa. Todo se traga. ¿Qué van a hacer los reclamantes si las leyes o no están bien concebidas o las interpretan ‘y manejan los propios jueces? ¿Cómo van a responder las diferentes administraciones (de los ayuntamientos, provinciales, comunidades autónomas, defensores del pueblo, gobierno? Si todos ellos están salpicados o enfangados en la corrupción? ¿Quién se va a meter con una insignificante publicidad engañosa? ¿Para qué? ¿Qué beneficio se obtiene siendo honrado?
Aquí no pasa nada. Nunca., Seguiremos oyendo a los políticos decirnos que todo lo bueno que sucede se debe a ellos, y todo lo malo al partido contrario. Que eso y lo otro es problema de los jueces…¿Pero quién nombra al poder judicial? . Ellos, los políticos.
Amigos lectores: hasta qiue no salga alguien con agallas y se plantee una especie de presupuesto base cero, o sea, partir de cero en los ámbitos políticos, de la administración y judiciales, seguiremos parcheando lo que tenemos que se cae a trozos y nadie se atreve a decir que hay que hacerlo nuevo. Desde el principio al fin: presupuesto base cero, con el objetivo de construir en nuestro país, un verdadero estado de derecho.