He recibido un comentario de “SERGIO” a  mi artículo sobre Eficiencia Energética  que comenta la gran estafa de algunos fabricantes de electrodomésticos han producido al adjudicar a sus aparatos Clases Energéticas superiores a la real.
 
Por el interés del tema, y para más divulgación, la respuesta a su comentario se convierte en este nuevo artículo de mi blog que estáis ahora leyendo. El comentario de “SERGIO” dice así:
 
“Hola Sánchez me gustaría comentarte que he leído una estafa generalizada de productores de electrodomésticos que han inflado la categoría de sus aparatos para que podamos aprovechar las ventajas del los planes Prever (quiere decir RENOVE) y que el organismo que debe verificarlo ha pasado bastante de comprobarlo, por lo que para nosotros aunque hemos tenido un ahorro (si te acoges a la subvención) si que han inflado el precio y el aparato consume más de lo especificado, en definitiva desconfiar de marcas de menos prestigio que es más fácil que nos den gato por liebre. 
 
Entro a explicar los diferentes aspectos del comentario. En primer lugar, SERGIO, este tema fue tratado ampliamente en mis artículos Engaño y fraude masivo en las Clasificaciones Ener.. Y en el Engaño y fraude masivo en las Clasificaciones Ener… Publicados los días 18 y 19 de Noviembre de 2.010. Os recomiendo su lectura.

El organismo oficial que debe controlar estos asuntos es  el IDAE, dependiente del Ministerio de Industria que dirige el ínclito Miguel Sebastián, (el regalador de bombillas, íntimo amigo de ZParo). Copio unas frase de mi primer artículo: “Me pregunto cómo puede habérsele “colado”  al Ministerio de Industria una estafa que alcanza al 75 % de los aparatos denominados de Clase Energética A o superior (solo era verdad en el 25 % de los aparatos así denominados) y cómo puede haberse dejado engañar por el 66 % de los productores (fabricantes, importadores y comercializadores de los electrodomésticos) ya que solo 20 de 60 han sido honrados (el 33 %)”.

Como digo en otra parte de aquel artículo, “Está claro que la responsabilidad del fraude es del Ministerio de Industria, al no haber verificado –como dice la Directiva europea- la veracidad de las manifestaciones sobre las clases energéticas de los aparatos entregadas por los fabricantes.” 
¿Ha rodado alguna cabeza? ¿Se ha producido alguna dimisión? Pues NO. El fraude lo calculé en mi artículo por un importe de 1.310  millones de euros. A continuación decía:
Esta cifra ha sido estafada directamente a los consumidores que han comprado los aparatos creyendo que eran de clase energética A o superior y era mentira. Y el estamento oficial IDAE, a quien correspondía verificar la clase energética, no lo controló o lo hizo insuficientemente. Y a pagar los consumidores y a seguir gastando energía como aparatos de clase inferior, que es lo que son realmente.
Yo me pregunto: Si había registrados 12.000 aparatos como A o superior y han quedado solo 3.000, los 9.000 restantes se sabe a qué “productor “pertenecían, ¿No? Y entonces, ¿Por qué no se les reclama y se les multa por el fraude cometido? Esta Administración que sufrimos es rapidísima e inamovible a la hora de multar por excesos de velocidad, por fumar, por beber, por hablar, por escribir…su obsesión es prohibir. ¿Por qué no prohíben –y multan- a sus responsables políticos cuando, con su negligencia o desidia permiten un fraude de 1.300 millones de euros, robados directamente del bolsillo de los consumidores por empresas concretas y que son perfectamente identificables por ellos?.
Pero no acaba aquí la cosa. Queda por calcular el fraude que continúa después del cometido con los consumidores. Se trata de las bonificaciones o descuentos en la compra de los aparatos escogidos a los planes Renove, que cuestan, por cada aparato, unos 100 euros de rebaja que paga el Estado.”
La conclusión de SERGIO es contundente y muy acertada: en definitiva desconfiar de marcas de menos prestigio que es más fácil que nos den gato por liebre. Tiene toda la razón.