Nuestro inquieto amigo IVAN, de Barcelona, me había dejado un comentario en mi artículo  
donde hablaba de la dosificación de detergentes en la lavadora. Pues bien, IVAN , que ya ha aportado interesantes propuestas y preguntas al blog, en esta ocasión ha dado en el clavo: ¿Qué dosis de detergente debe ponerse en la lavadora? Veamos su pregunta con sus acertados argumentos: 

“Hola! soy Ivan de Barcelona, bien solo tengo un pero en cuanto a lo de dosificar correctamente la cantidad de detergente, no es tan facil de hacer, puesto que cada maquina es de una capacidad diferente con lo cual no te sirve la sutil (nunca precisa) indicación de fabricante, donde te muestra un cubileta con una franja, y luego ademas te dice que depende de la dureza del agua y de la suciedad de la ropa etc… como comentaba estoy deacuerdo pero eso de dosificar no es tan fácil como parece así que siempre (seguro ) terminamos poniendo de mas!”

Pues IVAN, si a ti te parece difícil acertar en la cantidad de detergente que debe usarse en las lavadoras, a mí, sinceramente, me parece imposible. Véanos los tipos de detergentes empleados:
  1. En polvo 
  2. Líquidos normales 
  3. Líquidos concentrados 
En cada caso y en cada marca de cada caso, la cantidad necesaria es diferente. Pero hay más problemas:
  1. Dureza del agua (contenido de sales cálcicas y magnésicas): blanda, dura, muy dura. Depende de la zona donde vivas. Cuanto más dura sea el agua, más detergente necesita.
  2. Cantidad de ropa. No influye tanto pues lo que realmente lava es la “solución detergente”, o sea, la concentración de detergente en el agua.
  3. Grado de suciedad de la ropa. Tampoco en mi opinión es importante este punto, a menos que sea realmente sucia (ropa de profesionales mecánicos, albañiles, agricultores, etc). Todo lo demás podemos considerarlo “normalmente sucia”. 
  4. Cantidad de agua en el ciclo de lavado. Como he dicho, lo que realmente lava es la acción de la “solución detergente”, o sea la concentración de detergente en el agua. Pero eso es también difícil de saber, ya que normalmente no se dice (o no se recuerda) la cantidad de agua que entra en el ciclo de lavado, y que es distinta en cada marca de lavadora e incluso en cada modelo. 
Hay otros factores que intervienen en el lavado de la ropa que colaboran con la solución detergente, como son la velocidad de lavado (número de vueltas del tambor por minuto) Normalmente está alrededor de 50 r.p.m.
También influyen los diámetros de los agujeros del tambor, así como la forma y dimensiones de los “arrastradores”, esos resaltes internos del bombo que sirven para arrastrar la ropa y conseguir su volteo dentro del tambor.
Todos estos factores intervinientes en la eficacia del lavado son muy importantes. Tanto la calidad del detergente y su concentración, como las acciones mecánicas que acabo de describir en el funcionamiento del bombo o tambor. Unos y otros han sufrido modificaciones en los últimos años para mejorar sensiblemente su eficacia. Tanto los detergentes, que aportan componentes para rebajar la dureza del agua y una mayor eficacia de su actuación para eliminar la suciedad, como las acciones mecánicas descritas.
Otro factor a tener en cuenta es la temperatura del agua. Podríamos decir que, en general, con más temperatura, mejor lavado, pero la influencia de este factor de temperatura era mucho más importante hace años que hoy en día. Hoy podemos lavar la ropa en muchísimos casos sin calentar el agua. Los actuales detergentes, muy especialmente los líquidos, se disuelven de inmediato en el agua. Antiguamente, en polvo, su disolución era difícil sin calentar el agua.
Con las nuevas y más eficientes actuaciones físicas del lavado y con la mejor composición y efectividad de los actuales detergentes, no es necesario, en ningún caso, superior los 60ºC de temperatura.
¿Os dais cuenta, amigos lectores, y muy especialmente IVAN, que hasta ahora solo he hecho que complicar las cosas sin explicar para nada la cantidad de detergente que se necesita, y de la temperatura adecuada del agua?
Si no lo he dicho es porque no lo sé. Cada caso es completamente distinto: ropa,  detergente, suciedad, cantidad de agua, etc. Y cada fabricante dice lo que quiere. Además de no concretar ni considerar la cantidad de agua de cada lavadora (porque no lo saben), la lían más con las cantidades cada vez mayores en función de la dureza del agua…
Yo os voy a dar unos consejos prácticos:
  1. Clasificad la ropa por tejido y color.
  2. Usar menos de la mitad del detergente que poníais hace 10 años. 
  3. No le echéis “propina”. No lavará mejor 
  4. Lavad en frío siempre que os quede bien la ropa. En invierno, lavad al menos a 20ºC. Si la ropa está más sucia, lavad a 40ºC y si está muy sucia, hasta a 60ºC
Si, muy bien, diréis, pero ¿Cuánto detergente debo echar en cada lavado? . Pues os lo dirá la práctica. Hay una forma de conocer si la solución detergente (el agua con la mezcla del detergente) tiene una correcta dosificación: La espuma que notéis cuando está lavando debe ser de unos DOS DEDOS sobre el nivel del agua. Menos cantidad de detergente producirá menos espuma y la efectividad del lavado no será la máxima, por defecto. Por el contrario, si echáis más detergente del necesario se formará un “grueso de espuma de más de dos dedos (tres o cuatro centímetros) de espuma y eso no favorece la calidad del lavado, sino que la PERJUDICA. 
Esto último: echar más detergente que el necesario crea, como he dicho, un exceso de espuma. Además de tirar el dinero, los siguientes aclarados no serán capaces de eliminar todo el exceso de detergente, que quedará en la ropa, y que en sucesivos lavados se irá incrustando en ella, llegando a darle un tono grisáceo. No obstante, las últimas generaciones de lavadoras, después del primer aclarado normal, en el segundo, al final, hace un ligero centrifugado de algunos minutos para eliminar más restos de detergente (espuma) en el caso de que se haya excedido en la cantidad. A pesar de ello, no tires el dinero poniendo más, o “propina” creyendo que favorecerás el lavado: es todo lo contrario.
Respecto al tema de la dureza del agua, si es de menos de 40º, no pongas esos caros aditivos (Calgón y similares) pues el detergente ya lleva componentes que corrigen hasta esa dureza… Y por supuesto, si vives en una zona de aguas blandas, no necesitas, en absoluto, poner tales aditivos.
Esas milongas que dicen por televisión sobre estos productos descalcificantes solo es un medio de estafar a la gente, que desconoce el asunto y le echa ese producto por el temor de que su lavadora se llene de cal y tenga que cambiarla. Más de la mitad de los españoles no necesitamos ese Calgón o sucedáneo, pues la dureza del agua no supera los 40º, Pero claro, eso “no lo aclaran” los fabricantes, ¿Para qué? ¿Para ganar menos? Si en España nunca pasa nada con la publicidad engañosa… resulta gratis engañar a la gente…
Así pues, amigos y amigas, poner poco detergente y observad la altura de la espuma sobre el nivel de agua. Lo ideal: dos dedos de altura. Más, estáis tirando el dinero y perjudicando a la ropa. ¿Te vale, amigo IVAN? Espero que sí, pues no veo otra manera sencilla de aplicar las cantidades en cada marca, concentración, tipo de lavadora, agitación mecánica, dureza del agua, etc. etc.
Creo que me he pasado en explicaciones, pues podía haberme limitado a decir lo de los dos dedos de espuma al principio. Pero he pensado que es mejor argumentar, como procuro hacer siempre, de deciros lo de los dos dedos…