Ayer, amigos lectores, escribí mi artículo ¿Qué cantidad de detergente debo echar en la lavad.. sobre el detergente recomendado para la lavadora. Hoy se me ha ocurrido que sería conveniente también aclarar el mismo tema en el lavavajillas. La única variante es en el título: en la lavadora decía ¿Qué cantidad de detergente debo “echar” en la lavadora? y en este 
caso la pregunta es ¿Qué cantidad de detergente debo poner en el lavavajillas?
La diferencia es que en la lavadora debe “echarse” el detergente (siempre aconsejo líquido) desde el recipiente al cajón donde lo mete en la lavadora. Pero en el lavavajillas, actualmente en la práctica no se echa el detergente en el depósito, sino que se introduce o se pone una pastilla de detergente (con varios componentes) en el 

recipiente para detergente y abrillantador.Esta misma definición lleva consigo que, al contrario de la lavadora, donde se “echa” detergente y en mi artículo de ayer intentaba explicar la cantidad del mismo que debe “echarse” en el depósito, hoy, en el caso del lavavajillas, no hable de cantidad de detergente para el lavavajillas, sino de “colocar” la pastilla.

Y es que en los lavavajillas antes había un recipiente estanco donde se ponía el detergente líquido, pero hoy es un recipiente donde se coloca la pastilla de triple efecto: 
  1. Compensador de dureza del agua, o sustituto de la sal, que compensa la dureza del agua hasta los 38 º hidrotimétricos franceses de dureza.
  2. Detergente para el lavado
  3. Abrillantador 
Otra puntualización: Todos los lavavajillas que se venden en España llevan un descalcificador incluido. No porque sea imprescindible, sino porque el fabricante o importador de estos aparatos no sabe nunca dónde va a venderse el lavavajillas. No es lo mismo que se venda, por ejemplo, en Tarragona (agua muy dura), donde realmente es imprescindible que se elimine la dureza del agua añadiendo sal, que en Madrid, por ejemplo, donde el agua es blanda y no necesita, en absoluto, que se use el descalcificador ni la sal.
La primera consecuencia es que en sitios de aguas duras es necesario poner sal en recipiente al efecto del lavavajillas, y NO ES NECESARIO ponerla donde el agua es blanda (LA MITAD de España).
Pero eso era antes, cuando el detergente LÍQUIDO era lo habitual. Pero esto pasó. Hace mucho tiempo ya que apareció el detergente “en pastillas”.
Este tipo de detergente en pastillas” (o en liquido encapsulado) ha cambiado muchas cosas, por ejemplo:
  1. La cantidad de detergente es fija, sea en líquido encapsulado o en pastillas sólidas. Por eso no hablo de “echar” detergente como en el caso de las lavadoras, sino “poner” una pastilla.
  2. Estas cápsulas o pastillas corrigen y compensan la dureza del agua hasta los 38º hidrotimétricos (franceses) de dureza del agua
  3. Proporcionan el detergente necesario para el ciclo del lavado
  4. Aportan el producto necesario para facilitar el aclarado.
Queda claro que las pastillas de detergente actuales son suficientes para compensar la dureza del agua hasta los 38 º de dureza, por lo que no es necesario usar sal hasta superar el agua esta dureza,
Que el detergente en pastillas vale para lavar en lavavajillas y que entren en el ciclo de lavado desde lo antiguo (más de 19 litros de agua en el ciclo de lavado) como en la actualidad, en lavavajillas de alta eficiencia energética (clase A o superior), donde la cantidad TOTAL de agua consumida entre el prelavalo, lavado y aclarados, es de 10 litros y menos
Aportan también elementos que ayudan al aclatrado y abrillantado de la vajilla
Mi consejo es que uséis las pastillas actuales. Tenéis varias marcas. Todas van bien. ¿Cual debéis elegir? ¿La más cara, la más famosa, la que hace mayor publicidad, la que dice que es mejor que la otra? Yo las he probado todas. No solamente las primeras marcas (en realidad son dos), sino que he probado también las marcas blancas. Y estoy en disposición de asegurar que no he notado ninguna ventaja en ninguna de ellas. Sea del precio y marca que sea, Por consiguiente, Yo uso las pastillas más económicas o las que están en oferta. Realmente no les encuentro diferencia alguna aunque la gama de precios es de doble o mitad.
Solo otro consejo: A pesar de lo que digan las marcas, usad, además, líquido abrillantador. Llenad el depósito, pues es un dosificador y vale para bastantes lavados. El añadido del líquido abrillantador (el más barato que encontréis, pues todos hacen el mismo efecto) os ayudará a un mejor secado de la vajilla.
Repito: yo uso pastillas (o capsulas líquidas, da lo mismo) de las más económicas que encuentro. Y el abrillantador, el más barato. Después de cientos de pruebas, NO ENCUENTRO NINGUNA DIFERENCIA en los resultados. Pero RESULTA que los precios se doblan o triplican según las marcas.

Espero os sirvan mis experiencias, amigos lectores.