RAMS, un asiduo lector del blog, como él se declara, me ha dejado un comentario que luego reproduciré, donde me dice que le gustaría rebajar la potencia eléctrica instalada en su casa y para ello ha pensado en sustituir su encimera eléctrica por una encimera vitrocerámica a gas. Me pregunta mi opinión y como ciertamente nunca he tenido ocasión de tratar sobre este “gasodoméstico”, la pregunta de nuestro lector me incita a explicaros cómo funciona este aparato, si vale la pena ponerlo en casa y si con él ahorraremos costes, ya que el gas, como sabemos, es más barato que la electricidad para producir la misma cantidad de calor. Vamos pues a leer el interesante contenido del comentario.

Rams5715 de diciembre de 2015, 3:46

Hola Antonio, soy un lector asiduo de tu blog aunque nunca suelo escribir en los comentarios. Quizás esta duda no vaya bien en esta entrada, pero últimamente viendo los chanchullos de las electricas, el atraco en el término fijo de la factura (yo ya he bajado un escalón) y demás me surge una duda, ¿que tal funcionan las “vitroceramicas a gas”? Solo veo un par de compañías que las comercializan, y en mi caso podria significar otra bajada de escalón en potencia e incluso plantearme la discriminación horaria, ya que cocinar es prácticamente lo único que no puedo planear al 100% en horas de valle. Saludos y que sigas haciendo este blog por mucho tiempo, que algunos recurrimos a el a menudo.”

Antes de entrar en materia, una aclaración: se refiere a que nuestro lector dice que ha hecho el comentario en una entrada que quizás no sea la adecuada. Sobre esto os diré que es preferible que se hagan los comentarios en los artículos que tengan relación con el texto comentado, ya que de esta manera esos comentarios son leídos por los lectores que después del artículo van en busca de opiniones de otros lectores. Esa es la causa, porque a mis efectos aclaro que yo recibo los avisos de comentario directamente en el listado al efecto y en mi correo, con indicación en ambos casos del enlace al artículo donde se ha dejado, por lo que para mí no supone problema alguno que no se haya escrito en el lugar adecuado. Dicho esto y agradeciendo a RAMS sus amables deseos de que siga haciendo el blog por mucho tiempo, entro en materia.
¿Qué tipos de encimeras vitrocerámicas a gas existen en el mercado?
Conviene distinguir los dos tipos de encimeras a gas que pueden llevar a confusiones al denominarse casi de la misma manera, siendo completamente distintas las unas de las otras
  • Encimeras “cristal gas”, que son las típicas encimeras que antiguamente se hacían sobre base metálica, donde se colocaba un quemador a gas, sobre el que se situaba el recipiente a calentar (sartén, olla, plancha, etc). Hace ya muchos años que en lugar de base metálica se utiliza una base de cristal, con un quemador en el centro, al aire, sobre el que se pone igualmente el recipiente.
  • Encimeras VITROCERÁMICAS a gas: se trata de un cristal vitrocerámico bajo el que, en un espacio cerrado, se produce la combustión del gas, que a su vez calienta el cristal vitrocerámico sobre el que se dispone el recipiente igual que si se tratara de una vitrocerámica eléctrica o de inducción.
¿Qué ventajas e inconvenientes tiene la encimera de cristal gas?
En primer lugar diré que el cristal NO ES vitrocerámico, por lo que hay riesgo de rotura de dicho cristal a potencias elevadas del quemado de gas, que está a la vista. Se entiende que al no ser vitrocerámico, el cristal no puede soportar grandes temperaturas.
La ventaja es que estéticamente es más bonita que la base metálica y es mucho más fácil de limpiar, ya que al no estar el fuego bajo el cristal, no se calienta tanto y por consiguiente los restos de comida que salpican del recipiente, no se pegan, como sucede en el caso de las vitrocerámicas, que están al rojo.
Estas encimeras de cristal gas, son mucho más económicas de compra que las vitrocerámicas de cualquier tipo.
¿Cuál fue el origen de la encimera vitrocerámica a gas?
A finales de los años 80 y principios de los 90, la empresa GAS NATURAL se inventó el nombre de “GASODOMÉSTICOS” para intentar captar a los usuarios de aparatos electrodomésticos, eléctricos por naturaleza, al campo del gas, que era su producto. Tanto fue así, que a las ya existentes cocinas y hornos a gas, fue introduciendo y promocionando en el mercado los electrodomésticos a gas, como fueron las calderas a gas para el calentamiento del agua (ACS) en sustitución de los termos eléctricos, las secadoras a gas, de infausto recuerdo, calefactores-estufa de pared a gas, y también se produjo el “invento” de las lavadoras llamadas “bitérmicas“, donde la entrada del agua caliente venía del calentador a gas y también para sustituir la encimera vitrocerámica que se iba imponiendo en el mercado, se promocionó la encimera vitrocerámica a gas, que es el objeto de este artículo. El argumento de GAS NATURAL para promocionar los gasodomésticos era que si bien existía ya el calentador a gas para el ACS, en muchos hogares, totalmente electrificados, empezaban a sustituir la caldera a gas por termos, pues no valía la pena tener gas para un solo aparato. Al colocar más aparatos a gas en el domicilio ya no se producían bajas tan frecuentes de la conexión al gas natural.
¿Cómo es y cómo funciona la encimera vitrocerámica a gas?
La encimera vitrocerámica a gas consiste en una placa vitrocerámica con cinco zonas de calor y una rejilla trasera para la salida de huimos de la combustión. (Ver la foto superior de este artículo).
Tiene dos zonas de potencia calorífica importantes y una tercera auxiliar más pequeña, y otras dos zonas “calientes.
Si levantásemos el cristal vitrocerámico veríamos las zonas huecas donde se produce la combustión del gas, en las dos zonas grandes y la auxiliar, más pequeña, que está situada normalmente en la salida de humos, Las ottras dos zonas se calientan por estar simplemente cerca de las zonas más calientes.
Se trata pues de una combustión de gas en espacio cerrado, con una salida de los humos de combustión por las rejillas traseras. La potencia total de la vitrocerámica, en kW equivalentes eléctricos, y según el fabricante, es de 5.300 W., o sea 5,3 kW. Tiene pues la potencia de una estufa de butano a pleno rendimiento y es equivalente a 5 emisores térmicos de 1 kW cada uno que se instalaran en la cocina.

¿Qué ventajas e inconvenientes tiene la encimera vitrocerámic a gas?
Comenzaré explicando primero los o inconvenientes:
  • La combustión se o produce en un espacio cerrado, con la salida de humos por la rejilla de la parte trasera.
  • Al no producirse la combustión “al aire” como en los quemadores de las de cristal-gas, o las encimeras habituales de las cocinas con combustión “a la vista” no sabemos qué puede ocurrir en ese espacio cerrado donde se quema el gas.
  • La salida de gases por la rejilla es importante, y se necesita para la combustión mucho oxígeno para que la combustión sea completa. Eso, en un espacio pequeño y normalmente cerrado, como es la cocina, puede ser peligroso, como luego explicarle.
  • Los fabricantes de estos aparatos arguyen que tienen 5 zonas de fuego pero en realidad solo son dos potentes y una tercera “de paso”, de salida de humos, y las otroasdos más qiue se calientan…porque el aparato es como una estufa, y las otras dos son porque se calienta todo lo que tiene alrededor, se necesite o no el calor.
  • Como en el caso de las vitrocerámicas eléctricas (no las de inducción), el cristal vitrocerámico se pone al rojo, por lo que cualquier resto de alimento que salpique y caiga sobre la placa vitrocerámica se quema y el problema es eliminarlo, por lo que al poco tiempo de funcionar, estas encimeras vitrocerámicas tienen el cristal hecho unos zorros.
Veamos las ventajas, según el fabricante.
  • El calentar con gas viene siendo la mitad de coste que calentar con electricidad. La ventaja de estas encimeras vitrocerámicas a gas es que el coste de cocinar aparentemente se reduce a la mitad. Pero… ¿Es esto cierto?
  • Según he explicado, este aparato calienta como una estufa de butano a pleno funcionamiento. Eso, concentrado en una cocina, normalmente reducida, tiene sus inconvenientes: a) se calientan espacios y volúmenes que no sería necesario calentar; b) Que con una tercera parte de, potencia sería suficiente si el fuego estuviera concentrado. Port eso, el supuesto ahorro por el menor coste del gas se ve anulado por el mayor consumo “desperdiciado” al calentar zonas no necesarias pero que se calientan por el sistema de funcionamiento. y c) Si la comparación la hacemos con una encimera vitrocerámica de inducción, cuyo consumo eléctrico es un 40 % inferior que la normal eléctrica, nos encontramos que es mucho más eficiente que la encimera vitriocerámica a gas. Y más limpia. Pero sobre todo MÁS SEGURA.
Entonces, ¿Interesa o no la encimera vitrocerámica a gas?
Que cada uno saque sus propias conclusiones después de leer lo que sucedió en mi caso personal:
En aquella época yo tenía una empresa de asistencia técnica de electrodomésticos que atendía la posventa a nivel nacional. Colaboré con GAS NATURAL atendiendo gasodomésticos durante varios años. Entre los aparatos que atendió mi empresa estaban las encimeras vitrocerámicas a gas., que después de un par de años de problemas continuados y de reclamaciones por parte de los usuarios, sucedió lo que tenía que suceder: un mal día salió en los periódicos que dos abuelos habían fallecido en un pueblo cercano a Bilbao. Luego se demostró que los abuelos habían fallecido por la inhalación de monóxido de carbono, debido a la escasez de ventilación de su cocina, por el consumo de oxigeno de su encimera vitrocerámica a gas. Sucediño que la cocina no era muy grande, y la  cerraron porque tenían frío y se quedaro9n dentro “al calor de la encimera” sin percatarse que al no renovarse el aire y la gran cantidad de gas consumido en la combustión del gas faltó oxigeno y en lugar de producirse CO2 (dióxido de carbono) en la combustión del gas, se había producido CO, o sea, monóxido de carbono, mortal de necesidad si se respira. como fue aquel caso.
¿Cuál fue mi actuación al producirse el caso de la muerte de dos ancianos?
La empresa comercializadora me había ofrecido en repetidas ocasiones una encimera vitrocerámica a gas para que la instalara en mi domicilio para que yo me tranquilizara respecto a mis dudas crecientes de que el aparato no era seguro. Nunca acepté que me regalaran la encimera a gas ni siquiera para dársela a otras personas.

Al día siguiente del suceso de los abuelos de Bilbao, rompí mi contrato de manera irreversible para la atención de posventa de estos aparatos.
Conclusión:
Apreciado lector RAMS: no seré yo quien te diga lo que has de hacer…Simplemente me he limitado a explicarte mi experiencia con estos aparatos. La decisión es tuya.