En esta época de crisis económica y de subidas constantes de la factura de la luz, hay muchas opiniones sobre cómo rebajar su coste. Un lector, que no da su nombre, ha dejado un comentario en mi artículo  apuntando dos soluciones: bajar la Potencia Contratada y solicitar el Bono Social. Vamos a analizar estas propuestas para ver si es aplicable en nuestro caso y qué ahorros nos pueden suponer. Veamos primero el comentario del lector. Dice así:

“Anónimo23 de marzo de 2014, 11:40
Cuantos mas electrodomésticos desenchufes de tu gran amada electricidad, más podras rebajar la potencia contratada, y si rebajas a de 4,4 a 2,3 kW entras en el bono social y te ahorras 200 euros al año.

También agradecería que te ahorrases el adjetivo ‘ridículo’ con el que calificas lo ahorros económicos. Esa valoración es muy personal, y hay gente que ahorramos energía por motivos no económicos.
Un saludo”

Como podréis leer en mi artículo citado, donde dejó el comentario este lector, el ahorro que puede significar una lavadora bitérmica (entradas de agua calenté y fría) para poder entrar el agua caliente para el lavado de procedencia solar térmica. Con ello se ahorran 4 euros al año, según calculé allí. Pues bien, este lector se refiere, amén de las propuestas y soluciones que veremos luego, a mi “gran amada electricidad”, Salida de tiesto que no acierto a entender, Que yo sepa, la electricidad ni se ama ni se detesta. Se usa o no se usa. Se instala o no se instala. Se gasta o no se gasta. Pero nunca se ama o se detesta. Al menos por mi parte puedo asegurar que nunca he “amado” la electricidad. Si el lector lo que pretende decir es que hay que consumir menos o aplique otras fuenbtes, pues se dice y ya está. Nadie y menos yo, se va a enfadar por eso, sino todo lo contrario, Siempre que con ello se aplique la lógica.
Respecto a tu “…agradecería que te ahorrases el adjetivo “ridículo” con el que calificas lo sahorros económicos…” Perdona, amable lector que te haya ofendido al decir que el ahorro anual de 4 euros en electricidad es ridículo. Lo cambio por insignificante, si así te gusta más.
Y para terminar esta introducción, me referiré a “…hay gente que ahorramos energía por motivos no económicos…” Celebro esa postura amigo lector: Hay que felicitarte por tus motivos altruistas en beneficio de la ecología. Pero si quieres ampliar tu gesto, desconéctate de la electricidad, alúmbrate con velas, lava la ropa en el río y caliéntate con leña. Así tu aportación al ecosistema será mucho más elevada que esos “insignificantes” 4 euros al año.
Vamos ahora, al fondo de la cuestión. Según dice este lector, “…Cuantos más electrodomésticos desenchufes de tu “gran amada” electricidad, más podrás rebajar la potencia contratada, y si rebajas de 4,4 a 2,3 kW entras en el bono social y te ahorras 200 euros al año…”. Vamos a ver esa propuesta.
Empecemos a desenchufar electrodomésticos de nuestra casa. Si bajamos la potencia instalada, por ejemplo, según indica el lector, de los 4,4 kW a los 2,3 kW que propone, nos ahorraremos 2,2 kW de potencia contratada. Si vamos a mi artículo del 3.8.2.013, vemos que “…el aumento del 3 de Agosto, un mes después del primero, el coste de la Potencia instalada pasa a ser de 31,65 € al año por cada kW instalado (redondeando)”
Con la solución propuesta por el lector, el coste del Término de Potencia, de 31,65 € al año por kW contratado, que sería de 4,4 kW x 31,65 € = 139 € al año, pasaría a ser de CERO, o sea, se ahorraría el coste de este Término en su totalidad con la aplicación del Bono o Tarifa Social, ya que, como dice el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, 

“…Con la entrada en vigor de la Tarifa de Último Recurso (TUR) desde el 1 de julio de 2009 se pondrá en marcha el denominado bono social, un mecanismo creado por el Gobierno para proteger a los ciudadanos de determinados colectivos… Podrán acogerse al bono social cuatro colectivos: a) los clientes domésticos residencias con una potencia contratada inferior a 3 KW; b) los pensionistas con prestaciones mínimas; c) las familias numerosas y d) los hogares en los que todos sus integrantes se encuentren en situación de desempleo.

En todos los casos, el beneficiario deberá estar acogido a la TUR, ser una persona física y el contrato para el que se solicita el bono social debe ser el de su vivienda habitual.

El bono social se disfruta por un periodo de dos años. Para volver a beneficiarse de él deberá acreditarse de nuevo que se cumplen los requisitos. Cuando el afectado deje de cumplir las condiciones que le permiten disfrutar del bono social deberá comunicarlo a la compañía ( Ver modelo [PDF] [17 Kb] )…. En el caso de los clientes con contratos de suministro con una potencia contratada inferior a 3 KW su inclusión en el bono social es automática y no tendrá que pedirlo.

El resto de consumidores debe solicitarlo a su comercializadora de último recurso mediante correo ordinario, fax, correo electrónico o personándose en las oficinas de la distribuidora ( no de la comercializadora ) y acreditar que es pensionista, familia numerosa o que todos los miembros de la familia están en situación de desempleo…”

Queda claro que si la potencia contratada es inferior a los 3 kW, se accede automáticamente a la Tarifa Social, si se está, lógicamente,. en la Tarifa de Ultimo Recurso.
De otra parte, leemos en EXPANSIÓN el artículo   Nuevo caos eléctrico, donde dice

“Nuevo caos eléctrico: subida de 5 euros al mes a 30.000 usuarios vulnerables

El caos que ha rodeado la normativa eléctrica de los últimos años, con un parche jurídico detrás de otro, va a provocar que los primeros usuarios que se acogieron al bono social (un descuento que se concibió para proteger a las personas con menos medios) sean, paradójicamente, los que sufran en los próximos meses las mayores subidas en el recibo. La razón es sencilla. El borrador de real decreto que regulará el nuevo sistema de precios de la luz contempla que seguirá habiendo un bono social para personas económicamente vulnerables. Ese bono consistirá en un descuento del 25% con respecto al precio oficial de la luz, que pasará a llamarse precio voluntario para el pequeño consumidor. El problema es que ese real decreto no contempla que en la actualidad hay dos tipos de bono social, uno con más descuento que otro. El primero se aprobó en 2008. El segundo se aprobó en 2009, como una ampliación del primero, aunque con algunos retoques. Contra toda la lógica, estos dos tipos de bono social han convivido durante todos estos años. Todo el mundo los ha confundido entre sí, o ha pensado que son lo mismo. Incluso las eléctricas lo tratan como un solo en sus páginas web de información al consumidor, a excepción de Endesa, que sí lo clarifica. El bono social que se aprobó en 2008 se hizo con la denominación de «tarifa social». Contemplaba descuentos a todos los contratos de menos de 3 kilovatios de potencia siempre que el usuario lo solicitara. Según algunas estadísticas, existen uno 30.000 clientes con esta tarifa social, que es muy ventajosa. El descuento consistía en eliminar el pago fijo de cada mes (término fijo de potencia), que puede llegar a suponer en la actualidad más de 5 euros. Además, el precio del kilovatio se quedó congelado. El bono social que se aprobó en 2009 también fue para clientes con menos de 3 kilovatios. Pero a diferencia de la tarifa social, en este caso el descuento se aplicaba automáticamente, sin que el usuario lo tuviera que solicitar. El bono social, además, solo contemplaba el descuento por cada kilovatio. No perdonaba la cuota fija, como sí ocurría con la tarifa social. El bono social de 2009 también incluía más colectivos, como parados y familias numerosas. La situación es tan delirante en estos momentos que en España se puede dar la circunstancia de que una persona con pocos recursos esté pagando un fijo cada mes de luz, porque tiene bono social de 2009, y otra, con un contrato idéntico, de menos de 3 kilovatios, pero más recursos, no esté pagando ese fijo. El problema es que al no contemplarse esta circunstancia, los que no pagan fijo, pasarán a pagarlo, de manera que el recibo puede sufrir una subida brutal. Solo por eso, un recibo mensual para un contrato de 3 kilovatios con un consumo de 100 kilovatios hora, que ahora pagaría unos 14 euros, pasaría a pagar más de 20 euros, lo que supone incrementos de casi el 50%…

Entonces, ¿Qué hacemos? Yo esperaría a ver qué sucede con la nueva factura de la luz que el gobierno tiene prevista. No nos adelantemos por si acaso y porque, seguramente, habrá cambios en todos los sentidos.

Dicho todo esto, no podemos dejar de preguntarnos lo siguiente: ¿Puedo permitirme bajar la Potencia Contratada hasta los 2,3 kW que indica el lector? Pues yo no. Y seguramente, tú, amigo lector, tampoco, Las lavadoras y los lavavajillas tienen una potencia máxima de 2,2 kW. Si rebajamos la potencia instalada actual hasta la propuesta de este lector, de 2,3 kW, si ponemos la lavadora o el lavavajillas, por ejemplo, nos quedan disponibles solo 100 W para poder conectar 4 bombillas de 25 W. Si ponemos más, saltará el ICP. Y cuando funcione el frigorífico, en sus intermitencias de conexión y desconexión automáticas, nos saltaría el ICP porque el compresor puede tener más de 200 W de potencia. La solución: como antes decía es iluminarnos con velas, calentarnos con leña, y lavar la ropa en el rio. Y conservar los productos perecederos en las antiguas alacenas o fresqueras, unos armarios situados en un lugar fresco de la casa…Y si queremos bebidas frías, nos vamos al bar de la esquina. Con los 4 euros que nos ahorramos al año con la lavadora bitérmica, ya tenemos para dos cervezas… Eso sí, fresquitas y ahorrando energía eléctrica en nuestra casa. A ponernos “VERDES”, ecológicos y estupendos…