El título del artículo de M. Arrizabalaga/ABC, publicado en Finanzas.com, dice exactamente ¿Gas o electricidad? Qué tipo de calefacción te conviene para ahorrar más. En este artículo se dan consejos sobre la elección adecuada del sistema de calefacción que más te conviene. Y yo añado que ESOS CONSEJOS SON EQUIVOCADOS. 

Voy a ir transcribiendo las barbaridades técnicas del (o de la) periodista, comentándolas para que, al menos los que lean este mi artículo, tengan claro que aquellos consejos no tienen ninguna base técnica y están repletos de errores que si los seguís, os daréis cuenta del error cuando recibáis la factura de la luz. Voy a ello. 
Comienza diciendo: “Cualquier usuario de móvil sabe cuánto paga por cada segundo que habla, pero pocos conocen cuánto se gastan por kilovatio-hora de luz en la calefacción de su casa (en función de la tarifa contratada, unos 0,016 euros), pese a las subidas en los precios del gas natural y de la luz en los últimos meses.”
 
Primer gran error garrafal, que demuestra el total desconocimiento de los datos por parte de quien lo escribe. Dice que “todo el mundo sabe lo que le cuesta cada segundo que habla por el móvil, y sin embargo, no sabe cuánto cuesta el KW-hora de luz en la calefacción de su casa”. Pero ahí está el (o ella) para informarnos: el KWh cuesta 0,016 euros. Estupendo. Menudo invento: acaba de rebajar el coste de la electricidad DIEZ VECES. O sea que, amigo lector, ya lo sabes, el próximo mes en lugar de pagar los -pongamos. 70 euros del recibo eléctrico, solo pagarás 7 euros. 
 
Este individuo (o individua) sabe que un cero no vale nada, por lo que le da igual poner el coste del KWh en 0,016 euros (como dice) que los 0,16 que son. ¿Qué más da un cero más o menos? Si un cero no tiene valor…. Por cierto, con los aumentos de los últimos meses, como también dice, los 0,16 euros el KWh se han convertido, con todos los añadidos, estafas, tasas, peajes, IVA, etc. de las compañías eléctricas, en 0,19 euros. 
Sigue diciendo “Es un ejemplo del nivel de desconocimiento que existe sobre un servicio básico para el ciudadano. ¿Cuál es el mejor sistema, el que proporciona el calor suficiente para cada hogar al menor precio? Depende del tipo de casa (vivienda unifamiliar o piso, de nueva o vieja construcción), de su tamaño, del uso que se le dé (habitual o esporádico) y de la zona en la que esté situada porque un sistema idóneo para Sevilla no es válido para el Pirineo aragonés. Éstas son los sistemas más populares:”
Si, ya veo que existe un nivel de desconocimiento básico para el ciudadano, y al dar la anterior cifra, el autor ayuda a estropear más ese desconocimiento. No estoy de acuerdo que el tipo de calefacción más económico dependa del tipo de casa, de su construcción, de dónde esté ubicada, de si se utiliza a diario o esporádicamente… Se trata de aconsejar el tipo de calefacción más económico. Y cualquiera de ellos se encontrará, en cada casa con los mismos problemas a resolver, independientemente que sea gas o electricidad o leña lo que se elija.
Seguidamente llega a la conclusión de que la caldera de gas del tipo de condensación es la más eficiente. Eso es absolutamente cierto DENTRO DE SU CATEFGORIA, pero no significa que no haya otros sistemas diferentes que la superen en coste de consumo, como luego veremos. Más chocante todavía es cuando al final de las alabanzas a la caldera de gas dice “…pero junto con los emisores eléctricos es el sistema (la caldera de Gas) que menos consume, desde el punto de vista económico.” 
¿Desde cuándo los emisores térmicos son tan económicos de consumo como las calderas a gas? El gas resulta como mínimo la mitad del coste de la electricidad para producir la misma cantidad de calor. Otro consejo errado: los emisores térmicos de un KW consumen lo mismo que cualquier estufa o radiador eléctrico de un KW ni una décima de euro más ni menos. Quien esté descubriendo esto que digo, que lea mis artículos sobre los emisores térmicos.
Finalmente recomienda la calefacción por acumuladores eléctricos nocturnos. Se dejan toda la noche consumiendo electricidad y al dia siguiente empiezan a “soltar” el calor durante todo el día. Eso si se dispone de la tarifa de discriminación horaria. En este caso, los KWh consumidos supongamos que cuestan la mitad que los normales. Siendo así, estaríamos en los costes del gas. Pero tendríamos un “peaje” elevado por la disponibilidad -TODO EL AÑO- de una potencia eléctrica contratada superior para alimentar los acumuladores. Que tiene su coste. ¿Y qué pasa si la gente de casa se va durante el día al trabajo, a los colegios, de compras? ¿Para qué le sirvió acumular tanto calor que no va a aprovechar?
Se olvida el autor de citar el sistema de calefacción más económico de todos: la bomba de calor. (Ver Bomba de calor (22) . Actualmente por cada KWh gastado en electricidad, facilita un calor equivalente a 4 KWh. O sea que es el doble más económico que el gas y que los acumuladores. Que te calientan la zona en pocos minutos. Que puedes apagar si te vas de casa. Que te sirve en verano como aire acondicionado…Pero este consejo no lo da el autor (o autora) se limita a copiar un artículo de ABC, a su vez erróneo.
En mi artículo de ayer transcribía íntegramente el comentario que hizo un lector, SERGIO, sobre las bombillas “eternas” del “iluminado” Benito Muros. Me decía SERGIO que los periodistas que entrevistaban a ese supuesto inventor no tienen ni idea, y que les dan gato por liebre una y otra vez. Irónicamente decía SERGIO, que es ingeniero de materiales: podían contratarme a mí como asesor…Desde luego que sí. Creo que en cada periódico o agencia de noticias, programas de divulgación, etc., debería haber un especialista en la materia que revisara y corrigiera los graves errores que cometen los periodistas.
Pero el problema se agrava en esta época en que vivimos pues las “leyendas urbanas” pasan de boca en boca y por copias en internet y al final, se dan por buenas. Por cierto, acabo de descubrir que este tema de las leyendas urbanas es algo que merece la pena explicar en muchas ocasiones, para “deshacer entuertos”. Lo voy a hacer. Empezaré un día de esos…