En mi último artículo comentaba las manifestaciones sobre el tema de la obsolescencia programada en los elctrodomésticos, que recogía el artículo de EL PAÍS, de su redactora RAQUEL VIDALES, que venía a decir que la obsolescencia programada existe en los electrodomésticos, que en Francia y en la Unión Europea se preparan leyes para multar a la empresas que realicen estas prácticas, pero el hecho cierto es que NADIE ha demostrado que haya un solo fabricante de electrodomésticos en la Unión Europea que haya realizado esas prácticas. Todos los argumentos a favor de esa pretensión los contestaba yo en dicho artículo, pero como resultaba demasiado largo, dejé para tratar hoy el resto. Mis vivencias y observaciones en mi larga etapa en el mundo de los electrodomésticos me demuestran que la obsolescencia programada en estos aparatos es NULA, por lo que en dicha primera parte del artículo argumenté largamente las razones de que no exista  y por qué.
Retomo pues la continuación del artículo de RAQUEL VIDALES para ir explicando mis experiencias sobre el tema, que confirmarán los varios artículos publicados por mí sobre este tema.

“En España el movimiento (se refiere al movimiento que afirma que la obsolescencia programada existe) lleva retraso. Las organizaciones más activas son la Asociación de Recuperadores de Economía Social y Solidaria (AERESS), que agrupa a entidades como Koopera, y el colectivo ecologista Amigos de la Tierra. Ambas, junto con Ecologistas en Acción, UGT y CC OO, han presentado un texto de alegaciones a la nueva ley y otras medidas como el alargamiento de las garantías, el apoyo a las redes de reparación y, sobre todo, que se asegure que un 5% de los residuos puedan ser preparados para su reutilización. Esto implica, por ejemplo, que en los puntos limpios se puedan colocar sin romper los aparatos que se desechan, porque muchos se vuelven inservibles al tener que lanzarlos al fondo de un contenedor”, explican en AERESS. Esta organización es también contraria a la limitación que establece la nueva ley para la reparación de electrodomésticos con etiqueta energética inferior a B, pues entiende que el impacto ambiental que supone tirar estos aparatos es superior al ahorro que se pretende.

Me gustaría saber qué conocimientos sobre los electrodomésticos tienen esas asociaciones para pontificar sobre el tema, que en  su opinión, incluyendo los sindicatos UGT y CCOO afirman que han presentado alegaciones para la nueva Ley de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos en la que piden la prohibición de la obsolescencia programada. No tengo absolutamente nada que decir sobre que se incluya ese término en la nueva Ley, pues estoy convencido que no se ha dado ni se dará ningún caso en el mundo de los electrodomésticos. Lo que no entiendo es qué pintan en este tema los sindicatos, que al parecer  saben de todo, incluidas las estafas para su financiación, los ERES de Andalucía, los cursillos a parados, etc. No conocen aquel dicho  “zapatero a tus zapatos”, donde tienen bastante que aprender….

“Respecto a “otras medidas como el alargamiento de las garantías, el apoyo a las redes de reparación y, sobre todo, que se asegure que un 5% de los residuos puedan ser preparados para su reutilización…

El alargamiento de la garantía no es ningún problema: se legisla indicando el tiempo que se quiera, y solucionado. Pero luego no nos quejemos de que el coste de los electrodomésticos subirá, ya que la garantía es un capítulo de gasto que se repercute siempre en el precio, que no es un regalo. Lo del apoyo a los Servicios Técnicos, ahí si estoy completamente de acuerdo: hay que apoyar a los Servicios Técnicos, pero no a todos, sino a los “decentes” que son los oficiales del fabricantes y los no oficiales pero sí legales, con un domicilio, expidiendo facturas y no robando y engañando a los consumidores como los Servicios Pirata, tan extendidos y tan poco castigados.
Cosa distinta es que se pueda recuperar el 5 % de los electrodomésticos que se tiran. Pero ..¿No quedamos que la Unión Europea fomenta el tirar los aparatos viejos, de elevado consumo energético y sustituirlos por otros de mayor eficiencia?  Ambas cosas son antagónicas…

“AERESS. Esta organización es también contraria a la limitación que establece la nueva ley para la reparación de electrodomésticos con etiqueta energética inferior a B, pues entiende que el impacto ambiental que supone tirar estos aparatos es superior al ahorro que se pretende.”

No conozco esa nueva Ley que impida reparar los electrodomésticos de eficiencia energética B ó inferior. Creo que cada usuario debe reparar o tirar su aparato según le convenga. Además sería ir contra el sentido común prohibir a los Servicios Técnicos tales reparaciones. Absurdo.

“…pues entiende que el impacto ambiental que supone tirar estos aparatos es superior al ahorro que se pretende.”

¿Sabe esta gente que cada vez que compramos un electrodomésticos nos cobran varios euros., en función del tipo de aparato, para reciclar esos residuos en plantas adecuadas y que emplean mucha mano de obra, se recogen y reutilizan la mayoría de los materiales recuperados, y que además esas empresas no son ONGs sino empresas con ánimo de lucro, que pagamos todos en el momento de comprar los aparatos? Es obligación de los comercios vendedores de los aparatos llevar los viejos a “sitios limpios” donde reciclarlos. ¿Quién dice que recuperar el coste de esos aparatos es menor que el ahorro que significa la mayor eficiencia del nuevo? Solo los que no conocen el tema.
 
Entramos ya en materia de la obsolescencia programada. Esta teoría, de los años 20 del pasado siglo, surgió cuando se empezaron a fabricar aparatos, en cadenas de montaje, producidos en serie. Los detractores de este nuevo método daban los mismos argumentos de siempre ante las nuevas iniciativas: producir los coches, y otros aparatos en serie, en cadenas de montaje, iba a reducir la mano de obra para construirlos, con lo que se perderían empleos. Fue todo lo contrario, ya que el abaratamiento de costes conseguido por esos nuevos métodos hizo que los elementos fabricados llegaron a mucha más gente debido a la enorme reducción de costes. Pero eso nadie lo dice.

 La bombilla eterna

 

El ejemplo clásico de obsolescencia programada es el de la bombilla. En 1924, un grupo de grandes fabricantes de bombillas (entre ellos Philips, Osram y General Electrics) acordaron limitar la vida de las bombillas a un máximo de 1.000 horas, pese a que ya se había logrado la posibilidad de que aguantaran hasta 2.500 horas. El grupo, conocido como cartel de Phoebus, justificó el pacto como una alianza de la industria para regular el mercado internacional marcando unos mínimos de calidad y eficiencia, y así evitar la expansión de otras empresas que intentaban competir con precios más bajos y materiales supuestamente de peor calidad. El cartel se deshizo dos décadas después, pero ha quedado como paradigma de maquinación de la industria para acortar la vida de un producto.”

¿Qué tienen que ver las bombillas con los electrodomésticos? ¿Qué tiene que ver ese intento de obsolescencia programada ni siquiera con las bombillas fabricadas a partir de 1.944, cuando se reconoce que esa práctica desapareció? Sin embargo, dice que hay un hecho, un ejemplo, que sustenta esa historia de las bombillas: se trata de la bombilla ETERNA.

“En contraste, como muestra de durabilidad suele mencionarse la bombilla que lleva encendida de manera ininterrumpida desde 1901 en la estación de bomberos de Livermore (EE UU). Es un ejemplo cierto, aunque también es cierto que se mantiene en condiciones distintas a las que tendría en una vivienda. Funciona a un voltaje inferior para el que fue concebida, por lo que el desgaste de los filamentos es menor, aunque a cambio ilumina menos que una pequeña vela. Y tampoco se enciende ni se apaga nunca, lo que aumenta su resistencia.

¿Cómo puede ponerse como ejemplo la bombilla del parque de bomberos y a continuación decir que sus condiciones no eran normales? El argumento se desmonta por sí mismo.
“La bombilla de Livermore se fabricó sin duda con intención de durar. Pero el criterio de la eficiencia se impuso al de la durabilidad y las empresas volcaron sus investigaciones a conseguir avances que aumentaran la potencia o el ahorro de sus bombillas. Eso fue así hasta que apareció la tecnología LED, que combina el objetivo de duración y el de eficiencia. Desde el 1 de septiembre de 2009 ya no se fabrican bombillas incandescentes en ningún país de la UE, como manda la normativa comunitaria, que además obliga a los fabricantes a informar en el etiquetado de cada bombilla no solo sobre el nivel de su eficiencia sino también sobre su duración estimada. Es el único producto en el mundo para el que se ha fijado un etiquetado obligatorio de durabilidad, un ejemplo que tanto el CESE como las asociaciones de consumidores y los colectivos ecologistas piden que se extienda a otros productos, especialmente los electrodomésticos”

Eso sería considerar la simplicidad de una bombilla igual que la complejidad y el uso de un electrodoméstico. Y no es así: la manera de usar los aparatos puede influir en su duración, así como el número de usos de sus programas, por lo que no hay método para establecer un tiempo de funcionamiento en horas, días o años. ¿Cómo se mide esa duración? Se aceptan sugerencias…

“No obstante, el etiquetado de durabilidad de la bombilla no implica una ampliación de su garantía, pues está establecido simplemente como una estimación de las empresas. Un estudio publicado por la Organización de Consumidores y Usuarios española (OCU) descubrió que el 16% de las bombillas LED no superan las 10.000 horas de uso, pese a que los fabricantes mantienen que pueden durar de 25.000 a 30.000 horas.”

Eso dependerá no solo de la calidad de fabricación de la bombilla, sino también del uso que se haga, del numero de encendidos y apagados que se produzcan, de la eliminación del ‘calor producido al medio ambiente, etc. En cualquier caso, ante el incumplimiento por algunos de la calidad adecuada, no se puede generalizar a todos los fabriicantes de bombillas.

Ahora llegamos al gran descubrimiento de la autora de este artículo de EL PAÍS:

Una compañía española ha creado la “bombilla eterna”: no es necesario tirarla cuando se funde porque puede abrirse para sustituir o reparar todas sus piezas. Es la mejor manera de evitar residuos. ¿Por qué tirar la ampolla y generar basura cuando puedes abrirla y arreglarla?”, explica Óscar Burgos, comercial de la empresa que fabrica esta bombilla, llamada IWOP. Esta empresa es además la impulsora del Movimiento SOP (Sin Obsolescencia Programada), un colectivo que propugna el fin de los aparatos con fecha de caducidad premeditada y promueve la reparación y el reciclaje. Su primer objetivo a corto plazo, según Burgos, es crear una gran base de datos con la lista de las empresas que ofrezcan productos sostenibles, reparables y duraderos.

Esa empresa española, es (mejor dicho, era) OEP Electrics, cuyo presidente era BENITIO MUROS, un estafador profesional que supo “vender” la teoría de la obsolescencia programada en su propio beneficio, con argumentos que no resisten un análisis, pero con mucha palabrería llegó a explicar sus bombillas “eternas” en emisoras de radio, en televisión, en periódicos, etc. durante mucho tiempo. Decía que fabricaban estas bombillas en “su fabrica” que no dijo nunca dónde estaba.
 
Como todos los negocios basados en la mentira y el engaño a los clientes, la aventura de OEP ELECTRICS terminó como el rosario de la autrora: Benito Muros denunciado mediante querella por sus propios socios. El que al parecer era el “inventor” de esa bombilla fue “José Luís Marcos, desarrollador de la bombilla sin obsolescencia programada, denuncia que Benito Muros y su Movimiento SOP (sin obsolescencia programada) son un fraude (8/10/2014)“ Todo esto se explica en el artículo de Informativos.net donde podéis leer el artículo completo, si bien voy a señalar los puntos más llamativos:

En el mes de octubre de 2012, Informativos.Net publicaba una entrevista realizada a Benito Muros, el autoproclamado creador del Movimiento SOP (Sin Obsolescencia Programada) y de la bombilla reparable de duración eterna. Muros nos contaba entonces que vivía amenazado a causa de su compromiso contra el consumismo desmedido e incluso nos mostró una denuncia que él mismo había puesto ante la policía. A día de hoy, casi 43.000 personas han visto esa entrevista e Informativos.Net se ve en la obligación de poner matices a la historia de este empresario.

“Dos años después de la publicación de la http://www.informativos.net/img/a_url.gifentrevista a Benito Muros, se ha puesto en contacto con Informativos.Net José Luís Marcos, ingeniero desarrollador de la electrónica de la bombilla deBenito Muros y socio de la empresa World SOP Corporation, creada junto a Muros y otros dos socios capitalistas. Marcos acusa a Muros de fabricar una bombilla que es un fraude y que su manipulación es incluso peligrosa”…” que el ensamblaje de las bombillas se realiza en una empresa especializada en soldaduras -donde sólo deberían realizarse las soldaduras-, y que tanto los componentes como las carcasas vienen de China…. José Luís Marcos acusa a Muros de fraude y de engañar tanto a él mismo como a las personas que han creído en el Movimiento SOP. ..” Decepcionado, Marcos ha interpuesto una denuncia ante el Ministerio de Industria, que ha sido aceptada, por la comercialización de un producto-fraude, al que en dos ocasiones le ha sido denegada la certificación CE porque, al poder abrirse, sus componentes ás peligrosos quedan al alcance.

Eso demuestra que la tal bombilla eterna NO PODÍA VENDERSE ni en España ni en el resto de Europa, al no obtener la Certificación CE, obligatoria para poder comercializar un producto en los 28 estados de la Unión.

“Hay que especificar que Benito Muros no tiene la patente de la bombilla reparable. El producto, según la versión de José Luís Marcos, consta de la combinación de diferentes elementos ya patentados, por lo que solo ha podido ser protegido por el “modelo de utilidad”… “Marcos nos informa de que las bombillas han sido retiradas de la venta en Amazon y advierte a los usuarios que tengan en su haber una de estas bombillas que actúen con precaución, porque pueden ser peligrosas. También nos dice que jamás se han reparado las bombillas. Cuando recibían una que no funcionaba para que le cambiaran algún componente, directamente se enviaba una nueva.”

En lo que respecta a http://www.informativos.net/img/a_url.gifOEP Electrics, antiguos socios de Benito Muros con quienes terminó también en los tribunales,José Luis Marcos afirma que comercializaron bombillas directamente importadas de China, a las que se adhería posteriormente una pegatina con la marca “CE” falsa; una práctica común que se repite en todos los casos que conocemos”

Los directivos de OEP Electrics, vinculados a la empresa “Magneto Hidro-Dinámica (MHD)” que se dedica a la comercialización de imanes para descalcificar el agua, ya emitieron un comunicado el pasado verano, desvinculándose de Benito Muros y reivindicando el Movimiento SOP; pero para entonces ya se encontraban con un stock de bombillas que incumplían toda la normativa, lo que les impedía a éstos su venta. De hecho su página web http://www.informativos.net/img/a_url.gifwww.oepelectrics.net parece abandonada, al igual que los perfiles que crearon en las redes sociales. 

Al mismo tiempo que emitían el comunicado de desvinculación, los socios de esta empresa también interpusieron una querella a Benito Muros por “estafa y apropiación indebida” Era Julio de 2013.

 Una vez contrastadas las pruebas, Informativos.Net ha tomado la decisión de publicar esta entrevista en vídeo/TV realizada al ingeniero desarrolador de la bombilla reparable, José Luís Marcos, de la misma manera que, en su día, dio voz al emprendedor Benito Muros. Ahora, saquen ustedes sus propias conclusiones.Gema Castellano”

Dejo aquí las explicaciones. Creo que habrá quedado suficientemente claro todo lo expuesto y que la obsolescencia programada no existe en los electrodomésticos. El ejemplo que puso RAQUEL VIDALES ha resultado muy ilustrativo: en vez de confirmar sus argumentos, los hunde definitivamente. Es lo que sucede cuando se escribe sobre algo que no se domina y que no se investiga a fondo:
 
Por último decir que fuñe en su día ALBERT, colaborador activo del blog, quien me facilitó los enlaces sobre las informaciones  sobre el final de las bombillas eternas de Benito Muros y del fin de su cartera de estafador.