ELENA, una lectora residente en Londres, me ha dejado un comentario preguntando si el tamaño de los convectores no importa. Que si proporciona la misma cantidad de calor a igualdad de potencia, uno pequeño de tamaño y otro grande. La respuesta inmediata es que “el tamaño no importa”, pero…hay unas normas y unas reglas que debemos tener en cuenta al elegir un aparato, grande o pequeño. Como esa misma pregunta se la pueden haber hecho algunos lectores, doy la respuesta a ELENA mediante este artículo, para mayor difusión.

Como el comentario dejado por EÑENA es breve y muy interesante, lo reproduzco a continuación en su totalidad. Dice así:
Buenas noches D. Antonio,
Está siendo una auténtica batalla elegir un radiador por eso después de leer varios de sus artículos, tengo unas preguntas para usted. Lo primero aclararle que sólo puedo utilizar emisores eléctricos y ya me ha quedado claro que a igual potencia igual producción de calor, entonces:
Si dos aparatos con la misma potencia (por ejemplo 2kW) y del mismo tipo (dos convectores por ejemplo) si uno es más grande que el otro, más ancho (uno 60 cm de ancho por 45 cm de alto y 17 de profundidad y otro 20x30x16 cm) los dos calentarían la habitación igual? si es así, por qué comprar un aparato más grande? (mi marido quiere el más grande y yo el más pequeño…porque dice que no puede ser que uno más pequeño haga la misma función…) Espero que si la respuesta es que el tamaño no importa, el argumento sea irrefutable porque mi marido es de lo más terco.
Muchas gracias de antemano y enhorabuena por su blog, ya lo he compartido en facebook y mandado a mi familia porque me parece genial 🙂
Un saludo desde el frío Londres
Elena”
Ya he avanzado que en estos aparatos el tamaño no importa, pero si queremos convencer al marido de ELENA deberemos explicarlo y argumentarlo, pues su marido prefiere un aparato de gran tamaño y ELENA uno pequeño. Lo primero que debemos dejar muy claro es que, como muy bien dice ELENA …ya me ha quedado claro que a igual potencia igual producción de calor,”. Tenemos este punto bien claro: a igualdad de potencia de un calefactor eléctrico dará igual cantidad de calor: Si tiene 1 kW de potencia (1.000 vatios), y está funcionando durante 1 hora, consumirá 1 kWh de energía (1 Kilovatio hora). Sabemos también que cada kWh consumido por la resistencia del aparato produce una cantidad de calor de 860 Kilocalorías, que se envía al ambiente de la habitación sea el aparato del tipo que sea, y todos las mismas cantidades y, por lo tanto, el mismo rendimiento.
Veamos ahora el tamaño. Dependerá siempre de la potencia del aparato, pero a igualdad de potencia, las dimensiones pueden variar según el sistema de evacuación del calor de que se trate. Sabemos que hay tres sistemas de transmisión del calor: por conducción,  por radiación y por convección. El calor se transmite por conducción por contacto entre elementos. Por ejemplo, si ponemos la mano en un objeto metálico, notaremos que el objeto está frío. Esio significa que al tocarlo se nos lleva calor de la mano (por conducción). Por radiación es el sistema doinde el calor se proyecta hacia el entorno en forma de rayos infrarrojos, de manera perpendicular a la superficie que emite el calor. Y por último, por convección, que se produce cuando las capas de aire cercanas al calefactor se calientan por contacto y ese aire caliente, menos pesado que el aire frío se eleva hacia el techo, donde choca, vuelve a bajar y al encontrar de nuevo calor, se vuelve a calentar y elevar.
Tods los calefactores eléctricos transmiten calor por radiación, ya que el calor de su superficie se proyecta perpendicularmente hace delante, pero normalmente en pequeñas cantidades, salvo en las placar radiantes, donde todo el calor se proyecta por la pantalla plana (o curva) en direcciñon frontal.
Pero la corriente de aire por convección es la más rápida en calentar todo el volumen de la estancia, repartiéndose el calor de manera uniforme. Hay dos tipos de convecciñon: la convección “natural”, que es la que produce un radiador con el aire que lo envuelve, y la “convección forzada”, que es la misma cantidad de calor, en forma de corriente de aire, pero “forzada” por un ventilador, lo que acelera el tiempo de repartición por la estancia.
Pero siempre, y una vez más lo digo, la cantidad total de calor enviado a la estancia es la misma, sea el aparato o sistema que sea, a igualdad de potencia del aparato.
Llegados aquí, veamos qué sistema emplean los radiadores. sean de aceite o secos. El calor producido por la resistencia se transmite a los elementos envolventes, que se van calentando para enviar desde ellos, el calor a la estancia. Pero hay una limitaciñon importante a tener en cuenta: la temnperatura del exterior del radiador no puede ser tan elevafda que al tocar CUALQIUIER PUNTO del aparato, pueda producirnos una quemadura. Por consuguiente, dependiendo del material del que esté construído (chapa de acero, fundición de hierro, fundición de aluminio, etc), deberá tener unas dimensiones suficientes para que no podamos quemarnos si lo tocamos. Por eso, a mayor potencia, o sea, a mayor cantidad de calor, los radiadores tienen más elementos, para que ninguno de ellos pueda quemar. Ya tenemos pues definido el concepto de las dimensiones de los radiadores: el material y sobre todo la potencia del aparato. Un radiador de 500 vatios puede tener 5 elementos y otro de 2.000 puede tener 10 ó 15 elementos, dependiendo del material y de su altura.
Si se trata de un convector, es un radiaodor que tiene en su parte interna la (o las) resistencias, envueltas en una carcasa o mueble con unos orificios en la parte inferior y otros en la superior. El aire del suelo se eleva entando en el interior del convecrtor, donde se encuentra el calor de la resistencia, se calienta y se eleva saliendo por la parte superior ya caliente, elevándose hasta el techo, y recirculando.
Si pasamos a otro tipo, de convección “forzada”, resulta que la resistencia productora del calor es “enfriada” por el ventilador, para calentar el aire y enviarlo a la habitación. por eso vemos que los pequeños convectores forzados pueden tener un tamaño muy reducido y sin embargo tener una potencia de 2.000 vatios sin ningún problema, pudiéndose tocar su superficie sin quemarnos. 
Y esas son “groso modo” las diferencia entre los distintos sistemas. Cada uno con sus ventajas e inconvenientes. Pero todos cumpliendo las reglas: la temperatura exterior del aparato no puede producir quemaduras si ta tocas.
Hay otras normativas de fabricación, calidad de los amteriales, controles de calidad, etc., que las noirmas europeas exigen igen para otorgar el Certificado de Conformidad Europeo  CE que es obligatorio que lleven todos los aoaratos que se vendan en Europa. Eso significa que los aparatos han pasado por los controles y observancia de las normativas de seguridad eléctrica (no tener ningún punto eléctrico peligroso  accesible directamente sin desmontarlo, protección contra eventuales salpicaduras de aguia, etc) y de aptituo a la función para poder venderse. Si no llevan ese sello CE no pueden venderse en Euroipa, pues no están homologados y pudieran ser peligrosos.
Ahora ya lo ves, ELENA: El tamaño no importa si se cumplen todos los requisitos necesarios y obligatorios que impone la marca CE impresa en los aparatos.