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Lavavajillas de alto rendimiento

El lavavajillas se ha convertido en un electrodoméstico imprescindible en el hogar. Fregar los utensilios de cocina a mano no es plato de buen gusto. Actualmente, el mercado ofrece un amplio abanico de modelos para elegir. Sin embargo, antes de adquirir uno, es conveniente prestar atención a algunos aspectos que nos ayudarán a acertar con la elección. El diseño, la estética, el precio y las prestaciones son elementos clave, pero también hay otros que no deberíamos descuidar en absoluto: si es integrado o no, qué clase de eficiencia energética ofrece, qué capacidad de carga y cuántos programas de lavado tiene,  si dispone de cestas y bandejas ajustables, sensores de limpieza, función de enjuague y mantenimiento, filtro autolimpiable… A continuación les ofrecemos una selección de lavavajillas de primeras marcas que ofrecen óptimos resultados.

Electrolux ESF5535LOX (438,46 €)

Lavavajillas de eficiencia energética A+++ en acero inoxidable capaz de lavar hasta 13 servicios de cubertería de una sola vez. Dispone de cestos y bandejas regulables que incluyen soportes especiales para vasos de cerveza y una bandeja para cuchillos de cocina extralargos. La función Time Manager reduce a la mitad la duración del ciclo de lavado y el programa de 30 minutos es ideal para platos y utensilios recién usados. La función inteligente AutoFlex optimiza la utilización del agua y la energía adaptándola al consumo, el volumen y la suciedad de la carga. La tecnología AirDry utiliza el flujo de aire natural para finalizar el secado. Por último, la función de desconexión automática garantiza que el lavavajillas no consuma nada de energía entre ciclos de limpieza.     

Balay 3VS502IP (382,14 €)

Lavavajillas con capacidad para 12 cubiertos con panel en acero inoxidable. Entre sus características más reseñables destacan el motor extrasilencioso, el programa eco de bajo consumo, el ‘display’ digital, la programación diferida hasta 24 horas, el indicador de tiempo restante, reposición de sal y abrillantador, la detección automática de detergentes, el sistema antifugas, la cesta superior regulable en altura y la bandeja dosificadora de detergente. Asimismo, cuenta con cinco programas de lavado: intensivo (70º C), normal diario (65º C), eco (50º C), rápido (45º C) y prelavado. La clase de eficiencia energética es A+.    

Bosch serie 2 SMS25AW05E (367 €)

Modelo fabricado en blanco con capacidad para 12 cubiertos y eficiencia energética A++. Su motor EcoSilence es silencioso, eficaz y garantiza un consumo energético mínimo. Cuenta con el sistema antifugas AquaStop, considerado el mejor del mercado, y la innovadora tecnología ActiveWater, que maximiza la eficiencia y ofrece un aclarado respetuoso con el medioambiente. También dispone de la función de fin diferido, la cual permite preseleccionar el final del lavado. Para evitar la corrosión en las copas y la vajilla delicada dispone de la solución GlassProtect para proteger el cristal. La función AquaSensor, por su parte, mide el tipo y el grado de suciedad de la vajilla y regula automáticamente el consumo y la temperatura.

Siemens iQ500 SN258I02IE (657 €)

Lavavajillas de clase energética A+++ en acero inoxidable con capacidad para 13 cubiertos. Ofrece un servicio de lavado y secado tres veces más rápido con un resultado brillante. El sistema de seguridad AquaStop evita cualquier daño producido por fugas de agua. El botón de lavado automático (AquaSensor) determina la cantidad de agua y la temperatura necesaria para el ciclo programado. Dispone de 8 programas de lavado (auto, económico, vidrio/delicado, intensivo, noche, normal, prelavado y rápido), dosificador de detergente, cesta superior regulable en altura hasta tres niveles, tratamiento antihuellas y un motor eficiente, silencioso y más duradero (iQdrive).

Teka LP8 820 (354,90 €)

Teka presenta un modelo de lavavajillas con capacidad para 12 cubiertos en acero inoxidable y eficiencia energética A++. El electrodoméstico destaca por su sistema de seguridad antidesbordamiento y su programación digital diferida hasta 24 horas. Asimismo, dispone de ‘display’ digital con visualizador LCD, panel de mandos electrónico, seis programas de lavado y cinco temperaturas (40, 45, 50, 60 y 65 grados), programa de media carga, programa de aclarado de 15 minutos, programa eco, cesta superior regulable en altura para una mayor flexibilidad de carga, pilotos indicativos de funcionamiento, falta de sal y abrillantador, tiempo restante y programa seleccionado.    

Whirlpool WKCIO 3T123 PEF (563,50 €)

Lavavajillas con capacidad para 14 cubiertos y clase de eficiencia energética A++. Cuenta con un sistema de almacenamiento integrado y tecnología avanzada para facilitar su uso. Ofrece resultados más que satisfactorios tanto en términos de lavado como de secado. El equipo también permite realizar ajustes automáticos de su modo de funcionamiento. El sistema de arranque retardado ahorra tiempo y energía. Además de sus principales características prácticas, la alta presión de los 28 chorros del aparato eliminan rápidamente la suciedad que tiende a atascarse en todos los utensilios. La cesta superior de la máquina también se puede ajustar fácilmente, lo que permite disponer de espacio para alojar objetos de dimensiones bastante grandes. Tiene ocho programas de lavado.

Fuente: EP

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Electrodomésticos Lavadoras

¿Qué es la dureza del agua? Si tengo agua dura, debo usar CALGÓN en mi lavadora y otros productos en el lavavajillas?

En el uso de electrodomésticos como lavadoras y lavavajillas es importante conocer la dureza del agua que tenemos en cada lugar del país, ya que varía sensiblemente de unas zonas a otras. Podríamos decir que la mitad de España tiene aguas duras y la otra mitad, aguas blandas. Sin embargo lo importante es saber qué dureza tenemos en cada caso para saber si débenos usar descalcificador en el caso del lavavajillas y utilizar productos antical, como el Calgón en el caso de las lavadoras. 

En este artículo de hoy trataré de este interesante tema, que nos puede enseñar a conocer la dureza del agua en cada población del país. Comenzaremos con la tabla de contenidos de este artículo:

1.- ¿Cómo se mide la dureza del agua?

2.- Ejemplo de cómo medir la dureza del agua de nuestra casa

3.- ¿Debo usar Calgón en mi lavadora?

4.- No es necesario usar Calgón porque…

5,- ¿Por qué vemos fotografías de interiores de lavadoras con enormes bolsas blancas de sales?

6.- Y en el lavavajillas, ¿Cómo afectan las sales cálcicas y magnésicas? ¿Qué productos debemos usar?

Comencemos a ver los problemas que puede ocasionar la dureza del agua de nuestra casa, si es elevada, y cómo eliminarla o reducirla.

 

1.- ¿Cómo se mide la dureza del agua?

El conocimiento de los grados de dureza del agua de nuestra casa nos puede hacer ahorrar en muchos casos, por ser innecesario utilizar productos tipo CALGON en lavadoras y CALGONIT y SAL en los lavavajillas. En el caso de los dos primeros productos (CALGON y CALGONIT, haciéndolo bien podemos ahorrar mucho dinero y molestias y en el caso de la sal del lavavajillas, aunque vale cualquier marca de sal, si no la necesitamos, eso que también ahorramos.

 

2.- Ejemplo de cómo medir la dureza del agua de nuestra casa

Se puede medir en grados hidrotimétricos. Hay varios tipos de grados para medir la dureza: los franceses, que son los que más se utilizan en España y los que vamos a utilizar, y también existen los grados de dureza alemanes e ingleses.

Un grado hidrotimétrico francés equivale a 10 mig/l, o sea, que el agua contiene 10 miligramos por litro de sales cálcicas y magnésicas. Veamos ahora los tipos de dureza de las aguas y sus contenidos en sales cálcicas y magnésicas:

  • Agua blanda: de 0 a 50 mg/l
  • Agua moderadamente blanda: 50-100 mg/l
  • Agua ligeramente dura: 100-150 mg/l
  • Agua moderadamente dura: 150-200 mg/l
  • Agua dura: 200-300 mg/l
  • Agua muy dura: +300 mg/l

Otro dato básico: 1 Grado Francés = 10 mg/l de agua

Lo primero que debemos hacer es una llamada telefónica a la compañía de suministro de agua y preguntar cuál es la dureza del agua que nos suministran, puesto que puede variar sensiblemente de una población a otra. Una vez obtenido el dato de los grados hidrotimétricos de nuestro domicilio, veamos  un ejemplo práctico: en mi casa tengo una dureza de agua de 42 grados franceses. Si como hemos visto antes un grado de dureza francés equivale a un contenido de 10 miligramos de sales cálcicas y magnésicas por litro de agua (10 mg/l), en mi caso tengo  42 ºHF x 10 mg por litro de agua, son 420 mg por litro de agua. O sea que tengo agua MUY DURA (más de 300 mg/l de sales cálcicas y magnésicas.)

 

3.- ¿Debo usar Calgón en mi lavadora?

Os he explicado la dureza de agua en mi domicilio, que es de 42 º franceses. Pues bien, NUNCA hemos usado en mi casa Calgonen las lavadoras que hemos tenido. Y como sabe la mayoría de mis lectores, mi vida profesional ha estado siempre alrededor de los electrodomésticos. Es más: debió ser por los años 70 que un comercial de BENKISER, fabricante del Calgon, vino a ofrecer a la empresa BRU su producto estrella: el Calgon, para que nosotros lo recomendáramos en nuestras lavadoras. Eran otros tiempos,otras lavadoras y otros detergentes. Desde los años 90 no se consideraba ya necesario usar Calgon puesto que las lavadoras habían avanzado en todos los sentidos, usaban menos agua, los detergentes eran mejores y más eficientes, incluyendo en su composición productos antical.

La calidad y eficacia de los detergentes ha ido mejorando año tras año llegando a los estándares actuales prácticamente inmejorables, lo que hace que cada día sea menos necesario el Calgon para las lavadoras, por mucha dureza del agua que sea.

Sin embargo, BENKISER sigue machaconamente publicitando su Calgon que, como he dicho y demostraré, es absolutamente innecesario hoy en dia en las lavadorasNo solamente es innecesario en aguas blandas, sino también como he explicado, en mi casa el agua es DURA y NUNCA se ha usado Calgon.

Pero hay todavía más argumentos por mi parte, como vais a ver seguidamente.  Vamos a comentar algunas de las mentiras de Calgon:

 

4.- No es necesario usar Calgon porque…

En aguas blandas es tirar el dinero, pues no se necesita en absoluto.

En aguas duras, como he explicado es mi caso particular, tampoco es necesario por la contínua mejora de los detergentes, para las lavadoras

Hay más motivos para no usar Calgon: Veamos

Como he explicado, el problema de las aguas duras radica en que puede suceder que, con el calor del agua si lavamos a elevadas temperaturas, puedan precipitarse las sales cálcicas y magnésicas en las partes más calientes de la cuba de las lavadoras.Pero esas sales precipitan (pueden formar capas sólidas) a partir de 50 ó 60 grados de temperatura del agua dura, no antes. Ahora bien, resulta que las lavadoras actuales, con la ayuda de los potentes detergentes y de la mayor eficiencia en el lavado, NO NECESITAN PASAR normalmente de 40 ó 50 grados de temperatura del agua del lavado, cuando hace 20 años se lavaba hasta a 90 grados.

Así pues, lavando a temperaturas alrededor de 50 ºC, las sales NO PRECIPITAN, por lo que NO ES POSIBLE que formen capas cálcicas y magnésicas en las paredes del bombo de  las lavadoras.

 

5.- ¿Por qué vemos fotografías de interiores de lavadoras con enormes bolsas blancas de sales?

Esa es la falsa propaganda que se hace por los fabricantes intentando justificar que se utilice Calgón. Pero es un enorme engaño, pues esas fotografías

tan difundidas de lavadoras con su interior lleno de “cal blanca”, no son de sales cálcicas, sino de RESTOS DE DETERGENTE. Eso sucede porque, como tantas veces he explicado, tenemos la mala costumbre de echar más detergente (en polvo) del que se necesita para cada colada, por lo que no es posible que se disuelva todo en el agua de cada colada y se va formando una enorme capa de detergente blanco que Calgón, como no podía ser de otra manera, dice que son las sales cálcicas del agua.

Por consiguiente, no os dejéis engañar: esas fotos del interior de las lavadoras: no son de sales del agua dura, sino exceso de detergente en polvo.

Me voy a autocopiar unas frases de un artículo mío del año 2.012. Decía así:

“¿Qué es entonces lo que vemos en televisión, que un técnico abre la cuba de la lavadora y hay como incrustaciones blancas? No es cal. Son restos de detergente y de suciedad. La tradicional costumbre de los usuarios españoles que en lugar de poner la cantidad de detergente necesaria, echan siempre una propina de más. Eso en el caso de usar detergente en polvo, es un problema, ya que a bajas temperaturas el detergente en polvo no se disuelve bienLos restos de detergente van a parar a esos rincones entre el tambor y la cuba que nos muestran en televisión

El exceso de detergente crea más espuma, que no puede ser eliminada en su totalidad en los aclarados de la lavadora, propiciando además que parte de la suciedad no disuelta en el agua se quede en esa espuma-detergente, engrosando la capa blanca.” 

Solución: Usa preferentemente detergente líquido, que sí se disuelve con agua fría, por lo que no se deposita como sucede con el detergente en polvo.

“Los detergentes actuales tienen ya compuestos para reducir parte de la cal del agua. O sea que, echando Calgón, albarda sobre albarda. 

Los detergentes actuales lavan mejor que los antiguos, se necesita menos cantidad y por otra parte las lavadoras  de fabricación reciente lavan con la mitad de agua que las antiguas, y como la “solución detergente” que es la que lava, se consigue con menos producto y hay menos agua , hay que echar bastante menos.…. 

Un nuevo invento de Calgón es la publicidad actual. Supongo que temiendo que la gente se vaya enterando de que está tirando el dinero y de que en las lavadoras no se calienta el agua a altas temperaturas de lavado, la cal no precipita, por lo que para evitar que se les acabe el momio, se han sacado de la manga del Marketing el nuevo eslogan “DOS por UNO”, que ahora publicitan, diciendo que el Calgón sirve para eliminar la cal y para eliminar los restos de suciedad. Esos restos de suciedad culpa de los excesos de detergente en polvo utilizados en exceso. Pero mientras los usuarios sigan viendo en la televisión las lavadoras abiertas con pegotes de grumos blancos y un pseudotécnico con bata blanca les diga que es cal y que usen Calgón, pues a creérselo. Y así nos luce el pelo. También puede resultar la “solución vinagre” para eliminar hipotéticos restos de cal, descrita por MARA en su comentario, haciendo la operación de vez en cuando si es que realmente el agua de tu zona es muy dura, cuando en la inmensa mayoría a de los casos no es necesario usarlas, como se ha dicho. Cuando en la inmensa mayoría de los casos no es necesario usarlas, como se ha dicho.”

 

6.- Y en el lavavajillas, ¿Cómo afectan las sales cálcicas y magnésicas? ¿Qué productos debemos usar?

Los lavavajillas, en España, todos llevan instalado un descalcificador, pues en este caso las temperaturas superan los 50 ºC y la cal podría dejar blanco todo el aparato y la vajilla no quedaría bien.

La solución normal sería echar sal al depósito de sal del descalcificador del lavavajillas para que así se redujera la dureza del agua y el lavado de la vajilla fuera correcto. Pero desde hace varios años se crearon dos nuevos adictivos para el lavavajillas: el FINISH y el FAIRY, que además de llevar detergente para el lavado, en las pastillas o bolsitas de ambos productos no solo llevan detergente para el lavado, sino también descalcificante y líquido abrillantador. Lo llamado TRES en UNO.

Empecé a usar indistintamente estas bolsitas o pastillas hace unos diez años en mi casa, y dejé de poner sal en el descalcificador, con lo que la descalcificación quedaba anulada. Pues bien, desde entonces no usamos sal y con la dureza elevadísima del agua de mi casa (42 º Hidrotimétricos franceses)no ha hecho falta desde entonces usar la sal. La vajilla queda perfecta, limpia y brillante, pues los componentes de las bolsitas/pastillas cumplen todas las funciones para anular los efectos de la cal. Os invito a que hagáis la prueba y ver sus resultados: cómodo, sencillo y económico.

 

Hasta aquí el artículo de hoy lunes dia 29 de Enero de 2.018, que espero os haya sido de utilidad para entender y solucionar la dureza del agua.

Os espero el próximo lunes dia 5 de Febrero con un nuevo artículo, pues como sabéis, edito uno cada semana. Mientras, recibid mis más cordiales saludos.

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Electrodomésticos Lavavajillas Publicidad engañosa

La publicidad engañosa de MIELE y sus lavavajillas EcoFlex G6000

Una vez más MIELE engaña a sus clientes exagerando o mintiendo en las supuestas ventajas de sus productos. En este caso se trata de los lavavajillas EcoFlex G6000 a los los que atribuye “una transferencia de calor capaz de ahorrar un 20% de energía sobre una etiqueta de clasificación A+++”. Todo eso acompañado de varios prestigiosos premios alemanes por su diseño, no por su eficiencia energética.

El fabricante alemán de electrodomésticos MIELE, siempre ha exagerado sus productos, que no niego sean de calidad, pero cuya publicidad es exagerada y muchas veces engañosa, como explicaré en este artículo.

Comenzaremos con la tabla de contenidos de este artículo que es la siguiente:

1.- ¿Qué es PUBLICIDAD ENGAÑOSA?

2.- ¿Cuáles son los premios recibidos por MIELE

3.- ¿Por qué se decidió el jurado a dar esos premios a MIELE?

4.- ¿Cuánto dinero se ahorra en este caso por familia y año?

5.- ¿Cuántos años duran los lavavajillas de MIELE?

Vamos a desarrollar cada uno de los contenidos de la tabla.

 

1.- ¿Qué es PUBLICIDAD ENGAÑOSA?

“La publicidad engañosa se define como aquella que transmite información falsa de algún producto para generar confusión en los consumidores, su finalidad es, como su nombre lo indica engañar y manipular a las personas. Cuando un consumidor observa este tipo de publicidad se hará una idea falsa del producto o servicio que se le está presentando, aun cuando la realidad es totalmente diferente.”

Como iré explicando y demostrando en este artículo, la publicidad de esa marca en este caso de los lavavajillas de MIELE,  es engañar a sus clientes haciéndoles creer que con ese modelo de lavavajillas se ahorra un 20 % de energía sobre su clasificación energética A+++. Como en su momento demostraré.

 

2.- ¿Cuáles son los premios recibidos por MIELE?

Dice MIELE: “La serie de lavavajillas EcoFlex G6000 de Miele, lanzada en 2016, ha sido galardonada con el prestigioso premio EcoDesign que otorga conjuntamente el Ministerio Federal de Medio Ambiente, Naturaleza, Construcción y Seguridad alemán, la Agencia Federal de Medioambiente y el Centro Internacional de Diseño de Berlín. Concretamente, este reconocimiento, dicen, “es para la tecnología EcoTech, un sistema de transferencia de calor capaz de ahorrar un 20% de energía sobre una etiqueta de clasificación A+++.”

Como puede apreciarse, los premios son de DISEÑO de los lavavajillas, no de Eficiencia Energética, ya que el máximo, certificado por la Unión Europea, es de A+++, que no admite en las etiquetas energéticas mayor eficiencia o clasificación energética por encima de A+++.

 

3.- ¿Por qué se decidió el jurado a dar esos premios a MIELE?

“El jurado se decantó por esta línea gracias a su ahorro energético que equivale a un ahorro medio de 50 kWh por año y hogar.”

Ya sabemos el por qué decidió el jurado dar tales premios de eficiencia ENERGÉTICA:

“El jurado se decantó por esta línea gracias a su ahorro energético que equivale a un ahorro medio de 50 kWh por año y hogar.” IM-PRESIONANTE, como diría el torero Joselín de Ubrique.

Queda claro que tantos premios a MIELE por su extraordinario lavavajillas se deben a haber alcanzado la hazaña de conseguir rebajar el gasto energético del lavavajillas en la increíble cantidad de 50 kWh por año y familiaIM-presionante ahorro!

4.- ¿Cuánto dinero se ahorra en este caso por familia y año?

Los caculos son muy sencillos. Si contamos el kWh a 0,20 €, el ahorro total será de 0,20 x 50 kWh = 10 € por FAMILIA Y AÑO.

Habría que celebrarlos con grandes alharacas y demostración de alegría, puesto que MIELE nos regala, con su extraordinario descubrimiento, nada más y nada menos que 10 euros por familia y año!

No nos olvidemos de agradecer también al ilustre jurado esos espectaculares 10 € por familia y año….

 

5.- ¿Cuántos años duran los lavavajillas de MIELE?

Esta marca se ha caracterizado siempre por su calidad y por su duración. En una feria de electrodomésticos en Colonia (Alemania). Conocí esta marca en 1.980, en la FERIA INTERNACIONAL DE ELECTRODOMÉSTICOS Me llamó mucho la atención que se publicitaran como los electrodomésticos que garantizaban una duración mínima de 20 años.

A mí me extrañó y me asombró la seguridad con que postulaban su duración mínima de 20 años. Yo entonces, acostumbrado a la veloz evolución de los electrodomésticos, me pareció temerario asegurar tanta duración, pues pensaba que la evolución natural de los aparatos no aguantaría que estos fueran a utilizarse durante tanto tiempo, y que antes de los 20 años, los usuarios cambiarían de modelos por otros más adelantados.

Así fue para todas las marcas: iban evolucionando e incorporando novedades. Pero MIELE, consciente de su calidad, continuaba con su idea, asegurando a sus clientes que sus electrodomésticos les durarían 20 años.

La realidad es que aparte de los años 90 la revolución en los electrodomésticos fue enorme, por lo que en casos como el de MIELE, se encontraron que aún cuando pudieran durar esos 20 años, en tan largo espacio de tiempo sus aparatos quedaban desfasados por incorporaciones de novedades constantes, como así fue.

Si este caso de la longevidad de los aparatos de MIELE lo comparamos con el sector del automóvil, equivaldría a comprar un coche que durara 20 años, olvidando que cada día se superan todos los componentes de los automóviles, que en 20 años han sufrido tales cambios de eficiencia, seguridad, consumo, control. Menor precio cada día, etc.

Todos los cambios en los automóviles son paralelos respecto a la evolución de los electrodomésticos. Por eso me parece que esa política de MIELE no tiene sentido, cuando cada 12 años los electrodomésticos dan unos saltos en avances espectaculares. Señores de MIELE, estamos en el siglo XXI, no en los años 80 del pasado siglo…

 

Espero que este artículo os sea de interés para situaros en la realidad actual de los electrodomésticos, que avanzan dia a día con nuevas incorporaciones, facilidades de uso, automatismos inteligentes etc.

Este artículo se ha publicado el día uno de Enero de 2.018, como vengo haciendo cada lunes. Os deseo un feliz y próspero año 2.018

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Electrodomésticos Lavavajillas

Cómo alargar la vida útil de un lavavajillas

Leo en la revista de electrodomésticos MARRÓN y BLANCO unos curiosos argumentos y consejos para prolongar la vida de los lavavajillas. Entre esos consejos los hay correctos, otros no tanto y algunos, interesados.

Voy a ir reproduciendo lo importante de estas informaciones añadiendo en cada caso mis opiniones y comentarios sobre estas informaciones. En cualquier caso, leyendo este artículo  aprenderéis muchas cosas sobre el funcionamiento de los lavavajillas así como de su fácil mantenimiento, los cuidados para alargar su vida y consejos para que podáis vosotros mismos solucionar pequeños problemas sin necesidad de recurrir a los Servicios Técnicos.

Los contenidos de este artículo son los siguientes:

1.- ¿Cuál es la vida media de un lavavajillas?

2.- Cómo alargar la vida útil de un lavavajillas.

3.- Limpiar e higienizar semanalmente el aparato

4.- No dejar muchos días la vajilla lavada dentro del aparato

5.- ¿Cambiar las piezas oxidadas o muy desgastadas?

6.-  Si el consejo en muchos casos es no reparar ¿Qué solución tengo?

7.- Conclusiones

Vamos a desarrollar estos contenidos. Como es habitual, “entrecomillados” y letra cursiva los textos originales, y en letra normal mis explicaciones.

 

1.- ¿Cuál es la vida media de un lavavajillas? 

El autor de ese trabajo dice lo siguiente:

“Los electrodomésticos cada vez tienen una vida más corta. Al menos así lo indica un estudio del Instituto Oko y la Universidad de Bonn y difundido por la Agencia Federal de Medio Ambiente de Alemania, que revela que el promedio de la vida útil de la mayoría de aparatos electrónicos disminuyó desde los 14,1 años a los 13 años entre el 2004 y el 2012/2013. En el caso del lavavajillas, la media de años que duran es de 12,4.”

“Esta situación no sólo supone una inversión económica mayor por parte del consumidor sino que también tiene un impacto ambiental que podría evitarse si el usuario realizara un mejor mantenimiento.”

 

2.- Cómo alargar la vida útil de un lavavajillas: limpiar los filtros

Vanos a analizar la afirmación del autor de que los electrodomésticos tienen cada vez la vida más corta. lo dice la Agencia Federal de Medio Ambiente de Alemania,”. Según estos datos, en 13 años se ha reducido la vida útil de los lavavajillas en un 8 %. Bien. Y eso ¿Qué significa?, ¿Se fabrican peor?, ¿Por qué duran menos? Todo eso y mucho más lo iremos analizando en este artículo para llegar a conclusiones válidas para el usuario, pues sois vosotros, amigos lectores, los que vais a comprar esos aparatos y por eso es importante que apartéis de vuestra decisión de compra los intereses de quienes pretenden aprovecharse de consejos e informaciones grandilocuentes pero sin contenido practico. A vosotros, apreciados lectores, no se os debe engañar con argumentos pseudo-técnicos sobre la vida de los aparatos precisamente por empresas que su objetivo es que les compréis recambios que, o bien no vais a saber colocar o que vuestros conocimientos sobre reparaciones no alcanzan normalmente para ello.

Por consiguiente voy a analizar los consejos y recomendaros los que pueden ser de interés rechazando las sinrazones o las recomendaciones de que compréis recambios que puede resultar que no sirvan para solucionar el problema o que su sustitución os resulte imposible o que simplemente no sirvan para solucionar el problema.

Dice el autor:

“ Los expertos señalan que no basta con retirar los restos de alimentos de los platos o con elegir el detergente más adecuado, también es necesario hacer una limpieza detenida tanto de los filtros como de las aspas al menos una vez al mes.”

Realmente es importante retirar los restos de comida de los filtros. Eso es muy sencillo, pues los filtros se desmontan fácilmente y sacudiéndolos y eliminando los restos permiten que fluya correctamente el agua por esos mismos filtros aumentando la eficacia de lavado del aparato.

También es muy conveniente desmontar los rociadores girando la tuerca de plástico que los sujeta, y limpiando los agujeros por donde sale el agua mediante un palillo mondadientes, por ejemplo, introduciendo tales restos dentro del rociador y luego haciéndolos salir moviendo el rociador para que salgan, inclinándolos,  por el agujero de sujeción del rociador. 

 

3.- Limpiar e higienizar semanalmente el aparato

“Semanalmente, además, conviene higienizar y desinfectar todo el aparato, poniendo especial énfasis en los bordes de la puerta, para evitar malos olores. Para ello, recomiendan utilizar algún producto específico, o bien realizar una receta casera a base de agua, zumo de limón, bicarbonato y vinagre.” 

Hay numerosos productos en el mercado para la limpieza interior del lavavajillas, que si bien el interior está perfectamente limpio por efecto de los lavados, pueden quedar restos en los bordes de la puerta que conviene limpiar de vez en cuando. Por eso no considero interesante la receta casera, complicada y sin garantías de efectividad.

 

4.- No dejar muchos días la vajilla lavada dentro del aparato. 

“Otro consejo es evitar que los platos permanezcan demasiado tiempo en el interior del lavavajillas, una vez estén limpios, ya que la humedad y el calor propician la aparición de hongos, moho y malos olores.”

Si se hace un lavado diario o cada dos días, se puede dejar perfectamente la vajilla en el interior del lavavajillas una vez terminado el lavado. Pero si son varios los días sin sacar la vajilla limpia, realmente puede suceder que aparezcan hongos, moho y malos olores.

Revista Marrón y Blanco

 

5.- ¿Cambiar las piezas oxidadas o muy desgastadas?

Aquí el autor enseña ya la patita: hace publicidad de su empresa, https://www.todorepuestoselectro.com/ , dedicada a la venta de recambios de electrodomésticos, para que compréis allí las piezas necesarias…Dice así:

“También es conveniente cambiar las piezas oxidadas o muy desgastadas, que pueden adquirirse en tiendas especializadas donde cuentan con profesionales disponibles, en caso de que el usuario no cuente con suficientes conocimientos técnicos para sustituir la pieza por su cuenta.”

No se me ocurre cuales pueden ser esas piezas desgastadas y oxidadas. Tengo que decir que los actuales lavavajillas no son los de hace 15 ó 20 años, donde veías todas las piezas rápidamente y podías sustituir el programados, la bomba de vaciado, la bomba de circulación, el calefactor, el cableado, etc. etc.

Eso hoy en día no se puede hacer, pues los lavavajillas, como las lavadoras, tienen todas los componentes en bloques: el cableado es mínimo, pues no tienen programador  ya que todas las funciones las controla y realiza la Placa Electrónica, y la bomba de circulación está integrada en un bloque donde está, de manera inseparable, el calefactor. Tampoco puedes cambiar ningún control ni botonera pues todo está integrado en la citada Placa Electrónica.

A Los controles de esa placa electrónica no se tiene acceso como usuario y menos una persona que no domine en profundidad la electrónica y disponga de los esquemas y circuitos. Por consiguiente, cualquier avería de uno solo de esos componentes te obliga a recurrir al Servicio Técnico oficial del fabricante. No se os ocurra trastear en esos elementos pues podéis crear más daño que soluciones. Hay que recurrir al Servicio Técnico. 

 

6.-  Si el consejo en muchos casos es no reparar ¿Qué solución tengo?

Os voy a contar dos experiencias personales: una fue hace dos años con mi lavadoras BOSCH. Dejó de funcionar y como tenía la dichosa placa electrónica, nadie que no sea el Servicio Técnico Oficial tiene la documentación ni las herramientas de verificación necesarias para  reparar porque el conjunto, la placa electrónica, NO DEBE repararse porque NO ES REPARABLE por un técnico normal. Vino el Servicio Técnico, comprobó los test de averías y daba dos posibilidades, ambas en la placa electrónica. No había nada más que hacer que cambiarla. Y entonces llegó la pregunta del millón por mi parte: ¿Cuánto me cuesta la reparación? La respuesta: contando el coste de la placa electrónica mas la consiguiente nueva visita, más el IVA, total 380 €. 

Eso significaba que si cualquiera de esos elementos, montados en bloques o conjuntos se estropea, hay que cambiar todo el bloque, en este caso la placa electrónica. 

Mi respuesta: Le pago la visita de hoy y me compro una lavadora nueva. Fui a E.C.I., elegí una nueva lavadora más eficiente que la anterior, con más capacidad de ropa, y me costó, puesta en casa, instalada y llevándose la vieja, 405 €, o sea, por 25 € más que la repaeación, con 2 años de garantía. 

Otro caso parecido me sucedió hace cuatro semanas con el lavavajillas. Los programas se volvían locos y no conseguía que funcionaran. Llamé al  Servicio Oficia de BOSCH, que vino a las pocas horas y estuvo comprobando el funcionamiento de la placa electrónica con los instrumentos específicos que le dieron una pauta. Después de algunas pruebas y de desmontar el lavavajillas, concluyó que el conjunto bomba de circulación-calefactor, habían dejado unas pérdidas de agua en el suelo.

La solución, me dijo, era cambiar el conjunto puesto que la fuga de agua podría reproducirse en cualquier momento, obligándome a cambiar el conjunto. Le pregunté el coste y me hizo el cálculo: El conjunto de bomba y calefactor costaba 320 € más 40 € de mano de obra y desplazamiento del técnico. Total 360 €. Precio lavavajillas nuevo A+ en E.C.I, 409 €. Como puede verse, por 46 € más que el coste de la reparación, tenía un lavavajillas nuevo y de mayor eficiencia energética. 

Sin embargo, decidí seguir lavando con el teóricamente averiado lavavajillas hasta que se “muriera”. De eso hace ya cuatro semana, funcionando todos los días, y lava perfectamente. Cuando realmente se averíe compraré otro nuevo… y de la misma marca. 

 

7.- Conclusiones

Finalmente, conviene cuidar el exterior. Si es de acero inoxidable, no son recomendables los productos abrasivos como el cloro o la lejía, ni los estropajos metálicos.

No cabe duda de que el diseño de los productos es esencial para que duren más años, pero un correcto mantenimiento y las reparaciones oportunas pueden contribuir a alargar la vida útil de manera ostensible.”

No es que la vida de los electrodomésticos sea actualmente más corta y que se estropeen antes, sino que la realidad es que en la mayoría de los casos donde se produce una reparación importante cuesta más reparar el aparato que comprar uno nuevo, casi por el mismo precio de la reparación y, con el añadido de que el aparato nuevo tiene dos años de garantía y además es de mayor eficiencia energética. 

Hoy en día cuesta menos fabricar los electrodomésticos que cambiar piezas importantes, pues los costes de los recambios importantes (placa electrónica, motores, conjuntos o bloques, que cambiar el aparato por uno nuevo. 

Tampoco es cierto que los aparatos sean de peor calidad. Simplemente es que 20 años atrás era rentable reparar las averías, pero con los precios actuales de los recambios, elevados abusivamente por los fabricantes, y con los mayores costes de la mano de obra de las reparaciones, sale más económico comprar aparatos nuevos que repararlos, especialmente cuando la avería es de un bloque de piezas. 

Finalmente, en relación con esta empresa que vende recambios, con la idea de hace muchos años de “hágaselo Ud. mismo” actualmente no funciona. Especialmente en lavavajillas y lavadoras. La complejidad de las reparaciones, el precio de los recambios y la falta de documentación y herramientas técnicas para poder reparar, obligan, por economía, a cambiar el aparato. 

Realmente hoy día hay menos averías en los electrodomésticos, pero las que se producen son, normalmente, “mortales” para el aparato. 

Termino informando que la empresa de recambios que ha originado que escribiera este artículo después de leer su publicidad, dice textualmente::

“La empresa Todorepuestoselectro tiene todo tipo de piezas de repuesto para toda la gama de electrodomésticos de línea blanca y PAE.”

Esta es la empresa: TODOREPUESTOSELECTRO.COM

 

Espero que este artículo haya sido de utilidad para mis amables lectores. Y si os interesan estos artículos, sabéis que CADA LUNES publico un nuevo artículo. Muchas gracias por vuestra atención y hasta el próximo lunes.

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Ahorro energético Electrodomésticos Lavavajillas

Lavar la vajilla a mano o en el lavavajillas ¿Cómo es más barato?

Leo en la revista CONSUMER, de EROSKI, un estudio que analiza qué resulta más barato, lavar los platos a mano o en el lavavajillas. Como en este estudio se comparan las opiniones de los defensores del lavado a mano y los que aconsejan lavar a máquina, me voy a permitir dar a mis lectores mi opinión y experiencia sobre qué sistema interesa más, incluyendo tiempo de ejecución, coste del lavado, calidad de resultados con uno y otro sistema y con qué versión se ahorra más en tiempo, en dinero y en resultados.

Para ello iré analizando las dos versiones expuestas en el estudio, reproduciendo los párrafos de uno y otro sistema (en letra cursiva)  añadiendo mis aportaciones en letra normalVeamos los contenidos de este artículo.

1.- ¿Se venden en España muchos lavavajillas?

2.- ¿Qué es más barato, lavar a mano o con el lavavajillas?

3.- Partidarios de lavar en el lavavajillas

4.- ¿Qué programa debo usar?

5.- ¿Es más barato lavar a mano?

 

1.- ¿Se venden en España muchos lavavajillas?

El artículo de CONSUMER dice lo siguiente:

“Cada año en España se compran cerca de 576.000 lavavajillas, según los datos de laAsociación Nacional de Fabricantes e Importadores de Electrodomésticos. Con este aparato se promete ahorrar tiempo y dinero al limpiar los platos, cubiertos y demás utensilios de cocina. Estudios como el realizado por el Canal Isabel II lo corroboran: con su uso se ahorran 30,6 litros de agua diarios. Sin embargo, hay opiniones contrarias. Entre ellas está la de Toni Lodeiro, experto en consumo responsable: «Si lavamos los platos sin dejar el grifo abierto, con agua fría o tibia, compensa fregarlos a mano». Entonces, ¿qué es más ecónomico? En este artículo se explican ambas posturas.”

La Asociación Nacional de Fabricantes e Importadores de Electrodomésticos (ANFELdice que cada año se venden en España 576.000 lavavajillas.

 

2.- ¿Qué es más barato, lavar a mano o con el lavavajillas?

Hay dos posturas. Veamos:

“Con este aparato se promete ahorrar tiempo y dinero al limpiar los platos, cubiertos y demás utensilios de cocina. Estudios como el realizado por el Canal Isabel II lo corroboran: con su uso se ahorran 30,6 litros de agua diarios”

Segunda postura:

“Sin embargo, hay opiniones contrarias. Entre ellas está la de Toni Lodeiro, experto en consumo responsable: «Si lavamos los platos sin dejar el grifo abierto, con agua fría o tibia, compensa fregarlos a mano». Entonces, ¿qué es más económico? En este artículo se explican ambas posturas”.”

 

3.- Partidarios de lavar en el lavavajillas

“¿Se ahorra más si se limpian los platos, vasos y cubiertos en el lavavajillas? Según los científicos de la Universidad de Bonn (Alemania), sí. Como se recoge en su estudio, los lavaplatos modernos analizados en todos los países europeos utilizan menos agua y energía que al lavar a mano. Y, además, ¡los resultados son más higiénicos! Un friegaplatos usa de media 10 litros de agua por lavado y lavar la misma cantidad de platos hace que se gaste entre 10 y 20 veces más agua”´

He escrito en artículos anteriores que los lavavajillas antiguos llegaban a gastar hasta 60 litros de agua por lavado, por lo que los costes de agua y muy especialmente la energía eléctrica consumida para calentar el agua en los diferentes ciclos del lavavajillas suponían unos costes muy importantes.

Pero también he dejado escrito en otros artículos que los modernos lavavajillas y muy especialmente los de elevada Eficiencia Energética (A+++) tienen unos consumos de agua en el total de un lavado completo de 10 litros de agua, alejadísimo de los antiguos aparatos de hasta 60 litros de agua de consumo.

Por la misma razón, de menos agua y más eficiencia energética, los actuales lavavajillas consumen menos de una cuarta parte de energía eléctrica respecto a un lavado completo antiguo.

Siendo esto muy importante y a favor del lavado con lavavajillas, hay que considerar también que los aparatos actuales tienen una eficiencia de lavado muy superior a los antiguos, y por supuesto mucha más eficiencia energética, menor gasto de agua, mayor limpieza, mejor higiene, mayor brillantez en cristalería by loza, etc.

 

4.- ¿Qué programa debo usar?

“El problema que hace pensar que se gasta más al usar un lavavajillas es que no siempre se aplica el programa de lavado adecuado. Gran parte del consumo del friegaplatos se emplea en calentar el agua. Un programa de larga duración calentará más agua y, por consiguiente, gastará más electricidad. Por ello, enjuagar antes con agua fría los utensilios más sucios permitirá emplear programas más cortos y eficientes.”

Hay quien aplica siempre el mismo programa siendo distintas las cargas, suciedad de la vajilla, tipo de elementos introducidos (ollas, cacerolas, platos, vasos, etc. Yo os aconsejaría que buscarais el programa más adecuado para el tipo de carga que normalmente hacéis. No es lo mismo lavar vajillas, Vasos, cubiertos, etc., que incluir tabulen sartenes, que, en mi opinión, deben tener otro tratamiento, y mejor a mano, dependiendo del tipo de sartén.

El programa que usemos debe elegirse en función del trato anterior que se da a la vajilla sucia y del modo de hacer la carga del lavavajillas.

En mi opinión, y lo he experimentado ampliamente, hay que temer en cuenta los siguientes aspectos para poder elegir el programa que más nos interese:

  1. a)Es conveniente cargar el lavavajillas lo antes posible después de las comidas. Para ello debe retirarse la suciedad gruesa mediante un tenedor, por ejemplo vaciándolo en el cubo de la basura. No es necesario más cuidado si la vajilla no se ha resecado. Se introduce en el lavavajillas directamente.
  2. b)Si los restos de comida están resecados, hay que mojarlos bajo el grifo e introducirlos en el aparato. Tener en cuenta que el lavavajillas no tiene estropajos para limpiar la suciedad adherida.
  3. c)Buscar un programa corto y ensayar con él. En mi casa lavamos siempre con un programa de una hora y cuarto y va perfecto.
  4. d)Es muy importante la colocación de platos, vajilla, cubiertos, etc. Los platos deben colocarse a ser posible en grupos uno al lado del otro y de la misma forma, y cuidando que entre ellos pueda quedar espacio para que los chorros de agua impulsados por la bomba, penetren en todos los rincones de cada plato.

Como os decía, en mi  casa, con un programa de hora y cuarto, y siguiendo estas pautas, quedan perfectamente limpios. Con un consumo de agua en total de 10 litros pos lavado y 1,5 kWh  de consumo eléctrico, que a 0,22 € el kWh nos cuesta 0,33 € por cada lavado.

 

5.- ¿Es más barato lavar a mano?

“No todo son alabanzas al lavaplatos y su supuesto ahorro frente a un lavado a mano. Hay quienes tachan de interesadas (por parte de las empresas fabricantes de electrodomésticos o eléctricas, entre otros) estas aseveraciones.

Entre ellos, Toni Lodeiroexperto en consumo responsable y autor del libro ‘Consumir menos, vivir mejor’. Desmonta la teoría de que utilizar el friegaplatos ahorra. Lodeiro dice que «usar el lavavajillas gasta más agua y energía, porque el aparato siempre lava en caliente, mientras que a mano podemos lavar en frío o templar el gua»

El “experto” en consumo responsable, Sr. Lodeiro asegura que el aparato siempre lava en caliente, mientras que a mano podemos lavar en frío o templado.

¿Y eso qué tiene que ver? Me pregunto yo. Lo importante es ver si lavando en frío se lava bien la vajilla, cuando es evidente y demostrable que lavando en caliente la vajilla queda mejor, y cuanto más caliente, mejores resultados.

Además, a veces, se pone en marcha el lavavajillas sin que esté lleno del todo. ¡Craso error! Es bien conocido que dos lavados a media carga consumen más energía que uno a carga completa.”

Evidentemente, Sr. Lodeiro, es elemental que lavando dos veces se consume más agua y energía. Pero….¿Eso pasa solo lavando en el lavavajillas? Porque hasta donde yo alcanzo, si lavamos a mano puede suceder lo mismo, a menos que amontonemos platos sucios hasta que llenemos el fregadero para empezar a lavarlos para ahorrar en agua y energía para calentarla.…A menos que los lavemos en dos veces, como los  que lo hacen en el lavavajillas.

De otra parte, la mayoría de los usuarios va llenando el lavavajillas sobre la marcha, y espera a tener la carga completa para iniciar el lavado.

“Además, el lavavajillas es uno de los electrodomésticos que más energía consume (cerca del 1% del gasto eléctrico del hogar), desembolso al que hay que añadir el del detergente y la sal específicos, además de antical y abrillantador, que no son productos baratos.”

El experto Sr. Lodeiro asegura que el lavavajillas es uno de los electrodomésticos que más energía consume: el 1 % del gasto eléctrico. Además de no tener ni idea del consumo real de un lavavajillas actual, se coge la estadística y aplica el 1 % del consumo de energía eléctrica de una casa. Sin tener en cuenta si en la casa viven 1,2, 3 ó 10 personas, si comen en la casa 1,2 ó tres veces al día, etc. etc.

Además habrá leído en alguna información de hace más de 15 años ese 1 % del consumo de la casa, pues hoy ese aparato consume por lavado, tal como he calculado y demostrado con cifras que un lavado puede consumir 0,33  €, O lo que es lo mismo: cada tres lavados completos consumen UN EURO. Si esto le parece caro al Sr. Lodeiro, que siga él lavando a mano la vajilla…

Sigue el Sr. Lodeiro argumentando los  costes añadidos…

“…al gasto eléctrico hay que añadir el del detergente y la sal específicos, además de antical y abrillantador, que no son productos baratos.”

Cada vez está más claro que el Sr. Lodeiro vive en el tiempo de hace 20 años. Actualmente no se utiliza normalmente sal para reducir la dureza del agua ni tampoco abrillantador. Desde hace años se utilizan pastillas o bolsitas que llevan, cada una de ellas descalcificador para la cal y abrillantador, además del detergente para el lavado. Hay varias marcas y tipos. Cito uno de ellos: FAIRY, que va en bolsas que contienen 31 bolsitas, una para cada lavado. Cada bolsa cuesta 5,5 5 € , por lo que la bolsita necesaria para cada lavado cuesta unos 17 céntimos de euro, quedando la vajilla perfecta y gastando menos en esas bolsitas que con el detergente que se usa lavando a mano.

Espero que nuestro distinguido pero desfasado experto medioambiental se ponga al día, actualice sus conocimientos y aprenda algo de lo que aquí se ha explicado.

“En cuanto a otros gastos añadidos, habría que contabilizar, según Lodeiro, «la mochila ecológica del aparato», es decir, las materias primas y energía utilizadas, el impacto económico, social y ambiental de la fabricación, distribución y comercialización, mantenimiento y tratamiento de residuos asociados a la vida del electrodoméstico». Respecto al ahorro de tiempo, en ocasiones, se tarda menos lavando la vajilla a mano que teniendo que esperar a que el lavaplatos se llene (si no se carga por completo sale muy caro) para poder ponerlo. Lodeiro también añade que al tiempo y trabajo que supuestamente ahorra el lavavajillas, se deberían descontar las horas dedicadas a comprarlo (estudiar qué modelo adquirir, ir a la tienda a elegirlo, instalarlo…) ¡y a ganar dinero para pagarlo, las reparaciones y el incremento de la factura eléctrica!”

Respecto a lo de la mochila ecológica es muy sencillo: sigamos lavando la vajilla en la fuente del pueblo como hacían nuestros antepasados  Y en cuanto al tiempo empleado en estudiar el modelo ir a comprar, a la tienda, pagarlo, instalarlo, pagar las reparaciones, etc. etc. permitidmne, amigos lectores que no lo comente, porque podría soltar algunas palabras y opiniones y no quiero  con mis comentarios ofender a nadie. Por eso dejo mi trabajo de hoy aquí, en el deseo de que os pueda ser útil.

 

Eso es todo por hoy, apreciados lectores. Como ya es habitual, os espero el lunes de la próxima semana para que leáis mi siguiente artículo, deseando también que os interese y os resulte de utilidad. 

Encuentra más sobre el mundo de los electrodomésticos en ahorrarcadadiaconloselectrodomesticos.com

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Bosch promociona sus lavavajillas con Zeolitas ¿Cuánto ahorran? ¿Vale la pena?

Leído en la revista MARRÓN Y BLANCO lo siguiente: “Disfrutar de una vajilla perfectamente limpia y completamente seca gracias a la exclusiva tecnología de secado con Zeolitas es posible con Bosch.»

Según BOSCH “Las Zeolitas mejoran la eficacia de secado del lavavajillas y la eficiencia energética “superando en un 10 % a los lavavajillas más eficientes del mercado”. Si me acompañáis vamos a analizar lo que BOSCH publicita y averiguaremos si realmente es tan interesante este novedoso sistema de secado, y, en su caso, cuánto dinero podemos ahorrar. Veamos primero los contenidos de este artículo:

1.- ¿Cómo publicita BOSCH sus lavavajillas con zeolitas?
2.- ¿Cuál es la máxima eficacia del secado de los lavavajillas?”
3.- ¿Qué son las zeolitas?
4.- ¿Qué dice BOSCH de sus lavavajillas con zeolitas?
5.- ¿Cuánto se ahorra con las zeolitas?

Vistos los contenidos del artículo, vamos a analizarlos uno a uno.

1.- ¿Cómo publicita BOSCH sus lavavajillas con zeolitas?

“Para dar a conocer las ventajas que ofrecen los lavavajillas con Zeolitas Bosch está desarrollando una promoción con la que se puede adquirir un lavavajillas con Zeolitas desde 695 euros (PVP recomendado no vinculante que corresponde al lavavajillas SMS54N12EU  del 1 de septiembre de 2016 al 6 de enero de 2017) y con seis meses gratis de detergente y abrillantador Finish (promoción válida por la compra de un lavavajillas con Zeolitas del 1 de septiembre de 2016 al 6 de enero de 2017)”

2.- ¿Cuál es la máxima eficacia del secado de los lavavajillas?”

La máxima eficacia de secado en un lavavajillas, sea de la marca o tipo que sea, según la normnativa europea es la “A”. No debemos confundir la eficacia de secado de los lavavajillas con la eficiencia energética de  estos aparatos, que son cosas muy distintas. Como decía, ya tenían los lavavajillas de BOSCH antes de incorporar las zeolitas la máxima eficiencia de secado, la “A”. Por consiguiente esta primera “ventaja” de las zeolitas no es tal, ya que estos modelos anteriores de BOSCH ya tenían esa máxima eficiencia de secado.

Sin embargo BOSCH está promocionando su nuevo lavavajillas que tiene la particularidad de incorporar zeolitas para un secado que anuncian como más eficiente, menos costoso en consumo eléctrico y de mejores resultados de secado. Por eso hoy dedicaré ese nuevo artículo a explicar el “misterio” de las zeolitas, si su secado en el lavavajillas es mejor y si el coste del secado es menor, o sea, que el lavavajillas que incorpora las zeolitas es de mayor eficiencia energética.

A continuación analizaremos el funcionamiento de este nuevo lavavajillas para comprobar si tal incorporación merece la pena y si resulta más eficiente (gasta menos electricidad).

3.- ¿Qué son las zeolitas?

La zeolita es un mineral capaz de absorber la humedad y transformarla en calor para (en nuestro caso) secar la vajilla de forma eficiente. Se almacenan en un depósito del lavavajillas y se regeneran de forma automática, por lo que no hay que reponerlas.

4.- ¿Qué dice BOSCH de sus lavavajillas con zeolitas?

Podemos leer en la revista Marrón y Blanco lo siguiente: (enlace al artículo)

“Disfrutar de una vajilla perfectamente limpia y completamente seca gracias a la exclusiva tecnología de secado con Zeolitas es posible con Bosch. Las Zeolitas, tal y como indican desde la firma, mejoran la eficacia de secado del lavavajillas y la eficiencia energética “superando en un 10 % a los lavavajillas más eficientes del mercado”.

Como he dicho antes, la máxima eficacia del secado en un lavavajillas, según la normativa europea es la “A», que ya tenían los lavavajillas de BOSCH antes de incorporar las zeolitas. Por consiguiente esta primera “ventaja” de las zeolitas no  es tal, ya que estos modelos anteriores de BOSCH ya tenían esa máxima eficiencia de secado.

Veamos ahora las ventajas publicitadas de mayor eficiencia energética, o sea, menor consumo de energía eléctrica por tal incorporación.

5.- ¿Cuánto se ahorra con las zeolitas?

Según consta en la publicidad de BOSCH, con la incorporación de las zeolitas y debido a sus efectos en el secado, se ahorra un 10 % de energía en cada lavado.

Sobre este punto he de decir lo siguiente: según los datos informativos de la Etiqueta Energética de estos lavavajillas, su Eficiencia Energética , o sea, su consumo, es A+++, y en su Etiqueta Energética dice que consume 234 kWh/año (como todos los lavavajillas de esta Eficiencia Energética máxima).Teniendo en cuenta que este consumo de energía eléctrica corresponde a un uso de 280 lavados al año, cifra estándar en los ensayos de Eficiencia, en cada lavado completo, un  lavavajillas A+++ consumirá 234 kWh/280 lavados, O sea, 0,83 kWh por lavado y si contamos el coste de cada kWh en 0,22 €  cada lavado nos cuesta 0,83 kWh x 0,22 € = 0,182 €, que al año costarían los 280 lavados 50,96 €.

Según la publicidad de BOSCH, si el sistema de zeolitas reduce el consumo eléctrico  del lavavajillas un 10 %, cada lavado nos costaría 0,182 € – 10 % = 0,1638 €, o sea un ahorro por lavado de 0,0182 €, y en ahorro anual sería 0,0182 x 280 lavados = 5,09 €. Por consiguiente el extraordinario invento de la incorporación de las zeolitas, con tambores y fanfarrias publicitarias del invento del siglo, ahorran, en 280 lavados, la friolera de 5 € AL AÑO. Ese ahorro anual tan extraordinario nos permite tomarnos, para celebrarlo, DOS CERVEZAS con esos 5 € ahorrados.

No dudo de la calidad de BOSCH y les felicito por su invento ese de las zeolitas, pero que no nos engañen con el pírrico ahorro que el método consigue. Lo considero una publicidad exagerada, tirando a engañosa, y una verdadera tomadura de pelo a los clientes.

Si te ha interesado lo que has leído aquí, díselo a tus familiares y amigos. Posiblemente también les interese. Y si quieres luchar contra la publicidad engañosa, recomienda este blog.

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Influencia de MASICAL en los electrodomésticos (lavadoras, lavavajillas, calderas…)

MASICAL  es un sistema que mediante imanes permanentes de fácil montaje casero, neutralizan en buena parte los efectos nocivos de la cal del agua de nuestros hogares. Teniendo en cuanta que gran parte de España tiene aguas duras y muy duras (con muyo contenido en sales cálcicas y magnéticas), la importancia de rebajar la dureza es fundamental y muy beneficiosa para la vida útil de los aparatos y de los objetos a lavar (ropa, vajilla…). Hoy analizaremos los efectos de la cal y los beneficios que pueden aportar estos imanes instalados en nuestras casas.

Tabla de contenidos de este artículo.

  1. Historia y desarrollo de las lavadoras
  2. Cómo funcionan las lavadoras y breve historia de su desarrollo.
  3. Influencia del MASICAL en los lavavajillas
  4. ¿Cómo ayuda MASICAL en los actuales lavavajillas?
  5. ¿Qué hace MASICAL en las calderas de agua caliente sanitaria, circuitos de tuberías, grifos, duchas…?

 Vamos a profundizar en esta tabla de contenidos

  1. Historia y desarrollo de las lavadoras

Vamos a analizar la influencia del MASICAL en las lavadoras, pero antes debemos conocer la historia y desarrollo de estos electrodomésticos para comprender la influencia de la reducción de la cal del agua por los imanes magnéticos de MASICAL.

Para ello debo hacer un breve repaso histórico del desarrollo de las lavadoras para ver los beneficios y mejoras actuales tanto de los aparatos como de los detergentes y otros productos cómo beneficiarnos de tales avances.  Comenzaré pues con una explicación que servirá de base para que comprendamos los adelantos y más  adelante y como final, detallaré los beneficios que aporta la eliminación de la cal en el agua.

  1. Cómo funcionan las lavadoras y breve historia de su desarrollo.

Desde hace unos años (1.994) la Unión Europea (en aquel entonces “Comunidad Europea”) puso en marcha el plan de reducción de consumo en los electrodomésticos y la escala de Eficiencia Energética que iba desde la lavadora más eficiente, a la que correspondía la letra A hasta la menos eficiente, con la letra G, como la menos eficiente.  En aquel momento la Eficiencia Energética de las lavadoras fabricadas entonces era de tipo medio quedando entre la D y la E, siendo más eficiente hacia la letra A y menos eficientes hacia la letra G.

El objetivo era ahorrar energía y mejorar la calidad del lavado, del centrifugado, reducción de costes eléctricos, de agua, detergentes, suavizantes, etc. Las lavadoras hasta entonces lavaban  con temperaturas del agua de hasta 90 ºC, pues cuanta más temperatura del agua  en el lavado, mejores resultados de Eficacia del lavado se obtenía, La escala de Eficacia en el Lavado era,  de mayor a menor, de la A la D.

Las lavadoras en aquel tiempo llegaban a consumir en un ciclo total de lavado hasta 90 litros de agua, distribuidos en 5 entradas: prelavado, lavado, y tres aclarados.

Había que calentar el agua del lavado, entre 15 y 18 litros de agua en esa fase, que es la única con la necesidad de calentar el agua.

La energía eléctrica consumida por las lavadoras la ocasionaba el movimiento del motor en los lavados y centrifugados, el de la bomba de vaciado, y el casi inapreciable de válvulas, relés y otros elementos menores. Pero el mayor consumo, con muchísima diferencia, era la electricidad consumida por el calefactor, de unos 2.000 vatios de potencia,  para calentar los entre 15 y 18 litros de agua del ciclo de lavado.

En aquella época, la calcificación de partes de la lavadora y de la ropa en zonas de aguas duras llegaba a producir muchos problemas en la zona de rodamientos del tambor, originándose importantes y costosas avenías. Para rebajar esa dureza del agua, se utilizaba el CALGON (exametafosfato trisódico), que rebaja de manera efectiva la dureza del agua, pero a un coste muy elevado del producto.

La ropa también salía afectada ya que si no se reducía la dureza la ropa quedaba “acartonada” y la suciedad no se eliminaba del todo.

Queda claro que lógicamente cuanta más cantidad de agua había que calentar, mayor consumo de energía eléctrica. Y cuanta más temperatura se alcanzaba en el lavado, más precipitaciones de la cal  por lavado.

Otro efecto negativo de la dureza del agua era la necesidad de consumir más detergente, pues como es sabido, cuánto más blanda sea el agua, menos detergente se necesita, y al contrario.

Recordemos también que en aquella época los detergentes eran en su mayoría en polvo. A eso añadamos  la manía que tenemos en España de  “echarle un poco más” de la cantidad recomendada por el fabricante, pensando que así lavaría mejor. Ese exceso de detergente en polvo, más las precipitaciones calcáreas por la dureza del agua y por la elevada temperatura del agua llevaban a formar depósitos sólidos en la cuba de la lavadora y en la cruz del eje del tambor que con muy elevada frecuencia terminaba por afectar a los retenes del agua de la caja de rodamientos del eje del tambor, produciendo un enorme ruido en el centrifugado y finalmente rompiéndose el eje del tambor, con  el consiguiente destrozo en el interior de la cuba cuya reparación era costosísima y que actualmente se hace en pocas ocasiones, pues cuesta casi tanto como una nueva lavadora.

El reto de la Unión Europea era impulsar mejoras en los electrodomésticos para rebajar su consumo y ganar no solo en la Eficiencia Energética sino también en la calidad del lavado y a ser posible, la rebaja de los costes de los aparatos, así como de su peso.

Todo eso se consiguió en solo 16 años, logrando que la mayoría de lavadoras no solo llegaran a tener la Eficiencia Energética máxima, en aquel momento la A, sino que superaron ese objetivo con creces. Tanto fue así, que en 2.010 hubo que ampliar la escala de Eficiencia Energética con tres nuevos escalones: el A+, el A++ y el A+++. Se conservaron los anteriores siete escalones puesto que se eliminaron los tres últimos, los E, FG, ampliamente superados ya por todos los fabricantes.

En el futuro hay en marcha un nuevo reto: el 20-20, o sea, que en el año 2.020 se consiga un 20 % más de ahorro (Eficiencia Energética) sobre la clase A+++.

Otro desafío que se lanzó a los fabricantes era el de ampliar la capacidad de carga de la lavadora, entonces de 5 kilos de capacidad de ropa seca, pero metida en las mismas dimensiones de las lavadoras, con un ancho máximo de mueble de  60 cms. y una profundidad de 55 cms. Eso también se ha conseguido con los motores de corriente continua, que permiten arrancar a baja velocidad e ir incrementándola despacio hasta alcanzar la máxima en el centrifugado, evitándose las oscilaciones bruscas de antaño, que los motores arrancaban a plena velocidad,  y consiguiendo meter en el mismo espacio cubas y tambores mucho más grandes para llegar, como se hace actualmente hasta los 9 kilos de ropa seca (de algodón) de capacidad.

Con los años, todos los desafíos han sido no solo alcanzados, sino superados. Veamos lo que se ha hecho en estos casi 20 años (y  65 años si contamos el tiempo desde el inicio de las lavadoras automáticas, allá por los años 60 en España).

Hemos visto cómo en estos años, principalmente desde 1.994 hasta hoy se han producido muchísimos cambios y avances en las lavadoras y en su entorno de productos.

Los fabricantes de lavadoras se aliaron con los fabricantes de detergentes para mejorar estos últimos con la idea de lavar con menos temperatura, para el ahorro de electricidad, y con menos producto, con el consiguiente ahorro en costes para el usuario. Otro aspecto importante que afecta directamente al proyecto fue la mejora de efectividad de los detergentes, introduciendo enzimas para el mejor lavado de manchas de origen orgánico y de la inclusión en los componentes de los detergentes de elementos llamados potenciadores  que retienen parte del calcio y el magnesio en aguas duras y muy duras, evitando que la suciedad se vuelva a re depositar en los tejidos.

Otro aspecto muy interesante es que el exceso de detergente en polvo que no siempre se disolvía, se iba acumulando en la cuba formando unos depósitos más que calcáreos, que también, debidos al detergente no disuelto además de parte de restos de suciedad de la ropa. Todo eso se evita con el uso del detergente líquido, pues siempre se disuelve en el agua en su totalidad y no forma grumos. Por eso es muy aconsejable lavar con detergentes líquidos.

Añadamos a todo ello la reducción de la temperatura del agua del lavado. Antes había llegado a lavarse hasta a 90 ºC, cuando actualmente, con la mejora de los detergentes y una mayor efectividad de los diseños del interior del tambor de las lavadoras, el efecto mecánico de la limpieza de los tejidos es más efectivo.  Ambas cosas han permitido rebajar la temperatura del agua en el lavado a unos 40 ºC normalmente y llegar hasta los 60 ºC en casos de mucha o difícil suciedad. Esta reducción de la temperatura junto con una reducción de la mitad del agua necesaria para el lavado, ayudados con la mejora de los detergentes y más efectividad de los movimientos mecánicos y de frotamiento por las mejoras en el tambor, han llevado a conseguir esas bajas temperaturas de lavado que no solo reducen sensiblemente el coste de la energía eléctrica consumida, sino que, además, a esas bajas temperaturas la precipitación de la cal es menor que a elevadas temperaturas.

Lógicamente hay lavadoras funcionando que tienen más de 15 años, por lo que no disponen de los mejores efectos mecánicos del bombo, pero sí de todo lo demás:

Resumiendo: en los últimos años se ha ganado en

1.- Mejor acción mecánica del lavado.

2.- Detergentes más efectivos. Se necesita menos cantidad de detergente.

3.- Mejor calidad de lavado. Actualmente todas las lavadoras, obligatoriamente deben tener la categoría  A de Eficacia del Lavado, que es la máxima.

4.- Menor temperatura de lavado.

Pasemos al  siguiente apartado:

  1. Influencia del MASICAL en las lavadoras

La acción de MASICAL reduciendo los efectos de la dureza del agua, aporta los siguientes beneficios:

  1. a) Se necesita menos detergente. Ahorro de producto
  2. b) No precisa usar productos químicos descalcificadores (CALGÓN). Ahorro de esos caros aditivos.
  3. c) Puede lavarse con agua a 40 ºC normalmente. Ahorro en energía eléctrica.
  4. d) Reduce los efectos negativos de la cal. Evita incrustaciones de cal y costosas reparaciones.
  5. e) Mejora el conjunto de la acción de lavado. La lavadora conseguirá la máxima calidad de lavado.
  6. f) Alarga la vida de la lavadora.
  7. Influencia del MASICAL en los lavavajillas

Como en el caso de las lavadoras, y en las mismas fechas, la Unión Europea incluyó los lavavajillas en la escalada de Eficiencia Energética de los electrodomésticos, por lo que los lavavajillas están sometidos a las mismas escalas de Eficiencia Energética y las demás exigencias para que paralelamente a las lavadoras se consiguiera alcanzar la misma Eficiencia Energética.

También en este caso no solo se mejoraron los aspectos técnicos, programas, efectividad de los rociadores, etc., sino que también los fabricantes de detergentes tuvieron su tarea mejorando el contenido y eficacia de estos. También los sistemas electrónicos han permitido mejores y más fáciles controles en los diferentes programas de lavado de la vajilla.

En este caso el ahorro energético se debía conseguir también en el calentamiento del agua. Pero al contrario de las lavadoras, en el lavavajillas es imprescindible que las temperaturas de lavado y de secado se mantengan muy altas, por lo que en ese punto no se iba a mejorar mucho.

La forma de recudir el consumo de energía era pues bajar la cantidad de agua en el lavado y el aclarado caliente. Aprovechando las ventajas y mejoras en los aspersores y en la bomba de impulsión, se rebajó la cantidad de agua en todos los ciclos. Antes de 1.994, año de partida del desafío europeo para mejorar la Eficiencia Energética, se consumía alrededor de 40 litros de agua en un ciclo completo de lavado, (prelavado, lavado, aclarado frío y aclarado caliente). Actualmente esa cantidad de 40 litros se ha reducido a 10. Litros en el total del lavado, con lo que entre el ciclo de lavado y el de aclarado caliente, donde hay que calentar el agua, en cada uno de estos dos ciclos se consumen menos de 5 litros de agua donde antes se gastaban casi 20. Esa ha sido una de las grandes aportaciones en la mejora energética de los lavavajillas.

La otra gran aportación ha sido la mejora de los detergentes, tanto líquidos como en pastilla (FINISH) o en bolsita (FAIRY). Este último formato, de pastilla o bien de bolsita, se ha llamado “tres en uno”, pues contienen en su composición los siguientes elementos:

  1. a) Compensadores de dureza del agua
  2. b) Detergente para el ciclo de lavado
  3. c) Abrillantador para el aclarado  y secado final

Los efectos de la cal en los lavavajillas son desastrosos, pues si no se corrige, los vasos especialmente quedan blancos de cal y todo el interior del lavavajillas, de acero inoxidable, también queda blanco. Por esa razón, todos los lavavajillas vendidos en España llevan un descalcificador que reduce muy efectivamente la cal en los ciclos donde se calienta el agua.

Ese descalcificador va unido en un bloque con el depósito de la sal, que es la que interviene en la descalcificación del agua. Se trata de un descalcificador que contiene resinas sintéticas que al pasar el agua calcárea por ellas, deja los iones calcio en las resinas y toma los iones sodio de la sal, por lo que a estos descalcificadores se les llama “intercambiadores iónicos” produciendo una efectiva eliminación de la cal,  Para regenerar las resinas de cara al próximo lavado, en el ciclo  final del secado de la vajilla por calentamiento, se hace pasar agua salada por el depósito de resinas para regenerarlas (volver a sustituir los iones sodio en lugar de los de calcio, que van al desagüe) con lo que el descalcificador está preparado para descalcificar el agua de la siguiente entrada del futuro ciclo de lavado.

El inconveniente del sistema es que hay que estar atentos al consumo de sal, reponiéndola periódicamente llenando el correspondiente depósito, y el coste de dicha sal, hinchado por las marcas suministradoras con la excusa de virtudes inexistentes o sin influencia práctica sobre la sal común.

Veamos las clasificaciones de la dureza del agua en función de los grados hidrotimétricos franceses (ºHf) que es el sistema  como se mide normalmente en España

  1. Aguas BLANDAS, hasta 1,7 ºHf
  2. Aguas LEVEMENTE DURAS, hasta 6 ºHf
  3. Aguas MODERADAMENTE DURAS, hasta 12 ºHf
  4. Aguas DURAS, hasta 18 ºHf
  5. Aguas MUY DURAS, por encima de 18 ºHf

Hay muchas zonas de España (más de la mitad del territorio) donde el agua es MUY DURA. Pero si optamos por las pastillas de FINISH o las bolsitas de FAIRY, que se publicitan, y los son, de “TRES EN UNO”, la cosa cambia. Normalmente no se necesita USAR SAL, y con unos resultados perfectos. Si no se ven restos blancos en los vasos ni en el interior de la cuba del lavavajillas significa que la dureza del agua ha sido compensada, especialmente si se aporta la colaboración de MASICAL. La limpieza de la vajilla y los vasos es también perfecta, señal de que el sistema de pastillas funciona también como detergente, y el brillo de la vajilla y cristalería confirma que también actúan como líquido abrillantador. Siendo así, ¿Para qué usar sal, detergente y abrillantador por separado? Todo en uno, y te ahorras el detergente la sal y el abrillantador. En nuestro caso, lo que nos interesa destacar es que con estas prácticas no se necesita poner sal hasta los 40 ºHf para obtener unos resultáramos excelentes.

En este caso no podemos ahorrar mucho en la temperatura del agua para el lavado ni para el secado, pues se necesita agua muy caliente para lavar bien y secar después. Pero como sucedía en el caso de las lavadoras, en 1.994 la Unión Europea decidió también que en el resto de los electrodomésticos debían rebajarse los consumíos de agua y de electricidad para mejorar su Eficiencia Energética, con las mismas escalas explicadas en el caso de las lavadoras.

Como no se puede bajar la temperatura del lavado, como he dicho, debía buscarse el ahorro por el lado del consumo eléctrico, pero manteniendo la temperatura elevada como antes. La solución era conseguir más efectividad en el lavado mejorando los mecanismos y configuración  de los aspersores, incrementando la presión del agua mediante la mejora en la bomba de impulsión y la mejor disposición de la vajilla en las cestas, así como los programas, filtros, etc, para conseguir REBAJAR la cantidad de agua usada, principalmente en el lavado y en el aclarado caliente. El empeño de los fabricantes por el desafío de conseguir mayor Eficiencia Energética dio sus frutos. Actualmente los lavavajillas consumen cuatro veces menos agua que hace 20 años, Si en 1.994 necesitaban casi 50 litros de agua para un programa completo, hoy solo se necesita 10 litros en total. Eso significa qiue se ha dividido por cuatro el consumo eléctrico para calentar el agua del lavado y del aclarado caliente. En 1994 la Eficiencia Energética MEDIA  de los lavavajillas estaba en las letras D y E. Hoy está entre la A+ y la  A+++.

Explicado todo esto y para comprender las ventajas de los actuales lavavajillas sobre los viejos conocidos anteriores, pasemos a explicar estas ventajas:

1.- Mejor acción mecánica del lavado.

2.- Detergentes más efectivos. Se necesita menos cantidad de detergente.

3.- Detergentes mejoradores de la cal del agua.

4.- Mejor calidad de lavado.

5.- Menor consumo de agua y de electricidad en cada lavado.

Pasemos al siguiente czpítulo:

5, ¿Cómo ayuda MASICAL en los actuales lavavajillas?

  1. a) Al reducir los efectos de la cal se necesita menos detergente. Ahorro de producto
  2. b) MASICAL reduce los efectos negativos de la cal. Evita incrustaciones de cal en vajilla, cristalería y cuba del aparato así como en los y circuitos de agua y evita costosas reparaciones.
  3. c) Mejora el conjunto de la acción de lavado, aclarado caliente y secado. El lavavajillas conseguirá la máxima calidad de lavado.
  4. d) Puede prescindirse de cargar sal en el descalcificador. Ahorro de sal.
  5. e) Alarga la vida del lavavajillas. 
  6. ¿Que hace MASICAL en las calderas de agua caliente sanitaria, circuitos de tuberías, grifos, duchas…?

Produce los siguientes efectos:

  1. a)  Protege los circuitos de agua caliente sanitaria en nuestra casa evitando incrustaciones debidas a la cal y consigue reblandecer y evacuar los restos de cal acumulados.
  2. b) Elimina la formación y obturaciones de cal en la salida de los grifos.
  3. c) Elimina las obturaciones calcáreas en los agujeros de las duchas-teléfono.
  4. d) Alarga la vida de los electrodomésticos (Lavadora, Lavavajillas, Caldera…)
  5. e) Retarda el proceso de corrosión en tuberías, al liberarlas de obstrucciones provocadas por la cal.

Este es un artículo patrocinado. Sin embargo, las opiniones sobre este producto son personales y honestas.

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