Una vez más, y no será la última, voy a informar sobre la supuesta mayor eficiencia energética y ahorro de los emisores térmicos. Como podéis ver en el lateral sobre los temas o etiquetas del blog, he escrito ya 70 artículos relacionados con los emisores térmicos, por lo que a éste artículo le toca el nº 71. Pero no me duelen prendas repetir argumentos, porque debido a las interesadas mentiras acumuladas durante años por fabricantes y vendedores, han llegado a  hasta a personas con conocimientos generales amplios de las falsedades vertidas sobre la supuesta mayor eficiencia de estos aparatos de calefacción.

Algunos de vosotros, amigos lectores, pensareis que soy cansino con el tema, pero al ver la cantidad de comentarios que me dejáis, en ocasiones incluso después de leer mis artículos, puedo ver que o bien no me he explicado de forma inteligible o no me habéis entendido. Por eso hoy, contestando al comentario de JAVIER, vuelvo a la carga. Si con este artículo consigo que uno solo de vosotros, mis lectores, no caiga en la trampa y el engaño sobre estos aparatos, ya me daré por satisfecho con mi trabajo. Veamos a continuación el comentario de JAVIER, que dice así:

1. Javier25 de noviembre de 2015, 0:09

He estado leyendo varios de los artículos de este blog sobre “emisores térmicos” y me he quedado muy sorprendido. Precisamente hoy fui a preguntar por un radiador para un local de 24m y me dijeron que con un emisor de 1200w tenía suficiente ya que hacía como un radiador de aceite de 2000w. Leyendo todo esto, ¿entonces es mentira lo que me dijeron? Hasta ahora tenía un radiador de aceite de 1500w pero no me calienta bien el local. ¿Deduzco que si compro un emisor térmico de 1200w va a ser aún peor? Muchas gracias por su ayuda.

La respuesta directa es que el vendedor o no sabe lo que dice o sabe demasiado lo que busca: venderte un emisor térmico, que, como demostraré en este artículo, consume lo mismo que un radiador de aceite o de lo que sea. La diferencia es que el “emisor térmico” es más caro, pero  a igualdad de potencia emite la misma cantidad de calor que cualquier otro tipo. 

Comenzaremos por definir ¿Qué es un EMISOR TÉRMICO?
Es un aparato que transforma la energía eléctrica que consume en energía calorífica. Pero entonces… ¿Es igual que una estufa eléctrica? ¿O que un radiador eléctrico, o un convector, una pantalla de cuarzo, una placa radiante? Pues sí, sí, si…. Todos sin iguales a los efectos de transformar la TOTALIDAD de la energía eléctrica consumida en CALOR. Entonces… ¿Por qué lo llaman “EMISOR TÉRMICO” en lugar de estufa eléctrica, radiador, etc…?
Pues muy sencillo: etimológicamente un EMISOR TÉRMICO es cualquier objeto, cosa, aparato, que emita calor. Por ejemplo: una sartén caliente, emite calor, por lo que en puridad podría llamársele también emisor térmico. Un lavavajillas que esté funcionando: emite calor, pues podríamos decir también que es un emisor térmico. Y así a cualquier cosa que emita calor.
¿De dónde viene ese nombra de “Emisor Térmico?
Hace ya más de 20 años a algún fabricante espabilado se le ocurrirá la feliz idea de buscarle un nombre que sonara técnicamente bien, novedoso y moderno, a unos simples radiadores eléctricos a los que puso un termostato y un programador. Pero su principal motivo para ponerle al aparato un nombre diferenciador” de los demás hermanos eléctricos (radiadores, convectores, estufas, placas radiantes, etc.) era la falsa publicidad de que tales aparatos son más eficientes que los demás del mismo sistema de calefacción eléctrica. Ese fue el caballo de batalla durante muchos, demasiados, años de engaño con esa falsa promesa publicitaria de que son más eficientes que el resto de sus congéneres. Gracias a la lucha por explicar la verdad de algunos técnicos, entre los que me incluyo, se ha podido aclarar para bastante gente que esa supuesta mayor eficiencia energética de los emisores térmicos era una verdadera leyenda urbana, y hemos conseguido que mucha gente se dé cuenta del engaño y que los publicistas de las marcas y también de muchos vendedores, hayan sido puestos a caer de un burro por los que hemos defendido y demostrado y seguiremos defendiendo y demostrando la verdad: que gastan exactamente la misma cantidad de electricidad para conseguir la misma temperatura, todos igual, en la amplia gama de aparatos de calefacción por resistencia eléctrica. Eso sí: los emisores térmicos son muchísimo más caros qie los demás aparatos para la misma potencia, consumo y función.
Luego fueron añadiendo cosas para seguir subiendo los precios: que si aceite (líquido CALO PORTADOR, cerámicas, piedras, o cualquier cosa que se les ocurra para decir que son más eficientes, que gastan menos con más producción de calor, que mantienen el calor una vez apagados, cuando no gastan ya electricidad…Todo eso es muy bonito y engaña a mucha gente, pero esos elementos añadidos NO CREAN calor de la nada. Esos elementos, para ceder calor al ambiente, deben tomarlo antes ¿De dónde? Pues como en todos los casos, de la resistencia eléctrica que es quien ÚNICAMENTE genera calor en todos los aparatos eléctricos de resistencia. Ese calor se genera en la resistencia y se transmite a la piedra, al acierte, o a lo que se les ocurra poner en el aparato.
¿Por qué dicen que calienta más o que ahorran energía respecto a otros tipos de calefaccoión eléctrica por resistencia?
La primera y mayor razón es que el comprador crea que está adquiriendo un aparato MAS EFICIENTE que una simple estufa o radiador de toda la vida. Y eso es FALSO. Estos aparatos NO AHORRAN ENERGÍA ni gastan menos que los demás. Gastan lo mismo. 

¿Cómo es eso de que gastan lo mismo? 
Pues para saberlo tenemos que echar mano de la Física y  la Electricidad. No podemos OPINAR sobre estos temas. No podemos creer en los milagros. Porque hay unas leyes físicas que siempre se cumplen.
Supongo que estaréis de acuerdo en la veracidad de esta Ley Física llamada “Primera Ley de la Termodinámica” que establece el Principio de la Conservación de la Energía, que dice” la energía no se crea ni se destruye; sólo se transforma de unas formas en otras”. Este principio físico, que se enseña en 3º de ESO, fue establecido hacia 1.860 por Lord Kelvin, eminente físico inglés de la época y que no ha sido modificado desde entonces, sirviendo para todas las aplicaciones de la termodinámica.
Por consiguiente, NINGÚN ARTILUGIO, APARATO, O LO QUE SEA, PUEDE CREAR ENERGÍA, Nadie puede hacerlo. Pero SI SE PUEDE transformar una energía en otra. En nuestro caso, estos aparatos de calefacción lo que hacen es transformar la energía eléctrica en energía calorífica.
¿Cómo se transforma la energía eléctrica en calor en los aparatos de calefacción eléctrica?
Cualquier transformación de la energía, por el primer principio de la termodinámica citado se cumple que “la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma.
Eso significa que cuando se transforma la energía eléctrica en calor, siempre se cumple ese principio: en esa transformación no se crea ni se destruye energía: lo que sucede es que la energía eléctrica se coinvierte en su totalidad en calor.
¿Cómo se consigue transformar la energía eléctrica en calor?
Por el efecto JOULE. Que dice lo siguiente:
Cuando la corriente eléctrica atraviesa un conductor, éste se calienta, emitiendo energía, de forma que el calor desprendido es directamente proporcional a la resistencia del conductor, al tiempo durante el que está circulando la corriente y al cuadrado de la intensidad que lo atraviesa.
De otra parte la ley de OHM dice que en un circuito eléctrico el voltaje es igual a la intensidad x resistencia, o sea, V = I x R
Siendo V el voltaje en un circuito eléctrico, I la intensidad en amperios que circula por el circuito y R la resistencia en ohmios del mismo circuito.
De otra parte, en el mismo circuito eléctrico la intensidad en Amperios multiplicada la diferencia de potencial en Voltios = consumo en Vatios (W), o sea
Amperios x Voltios = Watios 
Eso significa que si un calefactor eléctrico la Resistencia tiene una potencia de 2.000 W, y el voltaje es de 230 V, La intensidad que circula por el calefactor es de
Intensidad en Amperios = 2.000 W de potencia / 230 Voltios, o sea, la intensidad que circula por la resistencia es de 8,7 Amperios
De otra parte, cada kWh consumido por una resistencia eléctrica se transforma en 860 kilocalorías.
Por consiguiente, en cualquier aparato eléctrico de resistencia, como los calefactores, convectores, radiadores, placas radiantes, etc. etc., cuya potencia sea, por ejemplo, de 2.000 W,, si está funcionando 1 hora, consumirá 2 kWh x 1 hora de funcionamiento = 2 kWh de consumo eléctrico
Esos 2 kWh de consumo eléctrico x 860 kcal por kwh = 1.720 kcal. Ni una más ni una menos. Lo mismo da que el calefactor, estufa, convector, radiador, placa O LO QUE SEA, SIEMPRE consumirá 2 kWh y producirá 1.720 kcalorías.
Ni el aceite o líquido “caloportador” de algunos radiadores, ni los emisores térmicos ni los braseros eléctricos, ni los secadores de pelo ni las planchas ni NADA crean energía de la nada. Simplemente según cada tipo de aparato la energía eléctrica transformada en calor sigue siendo la misma, y únicamente variará luego la forma de emitir a la habitación esa cantidad de calor, pero SIEMPRE LA MISMA. Y EN CUALQUIER APARATO, SIEMPRE QUE TENGA LA MISMA RESISTENCIA (POTENCIA EN W) Y ESTÉ FUNCIONANDO EL MISMO TIEMPO. Por ese motivo, todos los aparatos de calefacción por resistencia, a igualdad de potencia,  consumen lo mismo y transforman la energía eléctrica consumida  en la misma cantidad de calor.
Como comprenderéis, amigos lectores, lo expuesto no es una teoría mía ni una opinión. Eso lo dicen la Física y la Termodinámica, ciencias exactas y/o experimentales. No es un invento mío. Y todo aquel que niegue lo que dice la ciencia o es un ignorante o tiene ganas de hacer el ridículo.
¿Qué dice la Normativa Europea de Eficiencia Energética sobre los aparatos de calefacción eléctrica de resistencia?
Pues no existen Etiquetaras Energéticas como en el resto de electrodomésticos para indicar la Eficiencia Energética de estos aparatos. No existen las etiquetas energéticas porque donde todos los aparatos tienen la misma eficiencia, NO ES NECESARIO ETIQUETAS, pues todas deberían decir lo mismo: EFICIENCIA ENERGÉTICA: 100 %. Porque, sencillamente, todo lo que consumen se transforma en calor. No es el caso de los motores eléctricos, por ejemplo, donde sí hay pérdidas por fricción de los rodamientos y por la propia resistencia del devanado eléctrico, por consiguiente, ningún motor puede tener la Eficiencia o aprovechamiento del total de la energía consumida, pues una parte no se transforma en fuerza de giro (la misión del motor) sino que se pierde en calor . Por eso verás en la plaquita de características de los motores eléctricos Rendimiento 80 %, 90 %, 95 %, etc., pero nunca verlas 100 %. cuando en el caso de los calefactores eléctricos el 100 % de la energía eléctrica consumida se transforma en calor. y por esa razón el rendimiento del aparato es de 100 %. Más rendimiento del 100 % NO EXISTE., ES IMPOSIBLE.